sabato 24 dicembre 2011

Calles iluminadas, casas oscuras…


Texto publicado en el sitio web de la Ocupación Draka en la isla de Corfú, sobre el impuesto inmobiliario extraordinario cobrado con las facturas de electricidad, el papel de la Compañía de Electricidad y la cruda realidad lúgubre que ya no puede disimularse tras la iluminación navideña.

http://draka.squat.gr/

Una de las principales características del sistema capitalista-timador[1], es la comercialización de cualquier bien social, hecho que convierte cualquier relación en una transacción económica. Los medios de producción, en vez de estar bajo el control de quienes producen los bienes sociales, están en manos de una élite económica, la cual disfruta del trabajo de los de abajo. Por lo tanto, la sociedad entera está atrapada en esta relación dependiente del Capital, a menudo acabando tener solamente el papel del público consumidor pasivo.

En el interminable ciclo de las transacciones comerciales, la energía eléctrica no es una excepción. La existencia de la Compañía de Electricidad como una empresa estatal[2] cuenta con 61 años de vida (desde el agosto de 1950). Por mucho que se haya consolidado en la conciencia de la gente la transacción comercial de los bienes sociales básicos como algo dado por hecho, no deja de ser exasperante. Incluso en el marco de la democracia burguesa, que lleva muchos años colando un Estado de derecho y del bienestar fundamental, es inconcebible no ofrecer al menos las necesidades de supervivencia absolutamente básicas.

La Compañía de Electricidad, como otra herramienta del Estado siempre ha tenido el papel del aparato tributario, imponiendo a la sociedad pagar, aparte de la cuenta que corresponde al consumo de electricidad, el impuesto municipal, el impuesto por los canales radiotelevisivos estatales (EPT) y el IVA. Hoy día, en el contexto de la ofensiva económica generalizada e intensificada que están recibiendo los estratos sociales inferiores, el Capital y el Estado están ampliando las competencias de la Compañía de Electricidad, cobrando a través de sus cuentas el impuesto inmobiliario extraordinario. De esta manera se agudiza el carácter de chantaje de la empresa pública, planteándonos el dilema de someternos a las condiciones de los nuevos déspotas económicos o sufrir el dramático deterioro de las condiciones de nuestra vida.

Ante este chantaje son muchos los que no están indiferentes, sino con vistas a los golpes sucesivos por parte del Capital responden con la solidaridad y el compañerismo.

Estructuras de resistencia contra el “tributo” ese están formando en varias regiones de Grecia. Como por ejemplo en el caso de la ocupación de las oficinas de la Compañía de Electricidad en el barrio de Atenas Jalandri, en la que los trabajadores se negaron a volver al trabajo después de la represión y las detenciones de 15 de los ocupantes. A partir de ahí siguieron decenas de ocupaciones en edificios de la Compañía de Electricidad y otros tipo de acciones activistas, dirigidas a la retirada del “tributo”.

En estos días, como cada año, prevalece el “espíritu” de la Navidad, que de una fiesta religiosa conservadora del cristianismo ha pasado al el estilo de vida moderno, con la locura del consumismo. ¡El mercado se llena de cientos de personas salen llenos de alegría a consumir, las calles se llenan de luces y una fiestecilla superficial llega a su cenit! Detrás de todo esto, sin embargo, la realidad tiene una faceta dura… Los desempleados y los recortes salariales están constantemente aumentando, las calles se llenan de cada vez más personas sin hogar, y como si fuera poco, este año muchas casas se ven amenazadas de un corte de electricidad navideño. Los árboles de Navidad en las plazas centrales están de pie imponentes para cumplir con la realidad lúgubre, para hacernos olvidar que están saqueando nuestras vidas, para cubrir la oscuridad de muchas casas. Pero esta imagen ya no se puede cubrir con facilidad. Vamos a estar frente a ellos…

Reconexión directa donde no hay luz.

Ningún corte del suministro de electricidad a los que conscientemente se niegan a abonar el tributo inmobiliario extraordinario y a los que no pueden pagarlo.

El texto en griego.
http://verba-volant.info/es/wp-admin/Texto

[1] N.d.T. En el texto original en griego se conjuntan las dos palabras casi homófonas en una.
[2]N.d.T. Ya no lo es del todo, como casi todas las empresas del sector público.

http://verba-volant.info/es/calles-iluminadas-casas-oscuras%E2%80%A6/#more-2029

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