giovedì 1 settembre 2011

LOS ASESINATOS ESTATALES EN DEMOCRACIA


A propósito del nuevo asesinato estatal en contra de un niño hace algunos días en una población de Santiago, hace recordar que ocho Mapuches han sido asesinados en Democracia bajo la responsabilidad del estado chileno. Varios jóvenes fueron cobardemente baleados por agentes estatales de carabineros en el marco de protestas sociales por tierras ancestrales y no solo quedando en la impunidad sino además, como en el caso del asesinato del joven de 17 años Alex Lemún, el oficial Marco Treurer fue protegido y premiado por la institución manteniéndolo en completo servicio activo, ascendiéndolo hasta el momento dos veces de cargo.

A esto se suma una larga lista de personas chilenas que en el marco de movilizaciones sociales que les han quitado la vida / La tortura, los asesinatos y las desapariciones no se acabaron cuando Pinochet dejó el poder. Esto se sabe bien en poblaciones y comunidades mapuche. Hoy son más de 70 personas asesinadas en esta llamada democracia que ya lleva 5 gobiernos civiles post dictadura y el último caso, el del niño Manuel Gutiérrez de 16 años, asesinado por agentes estatales.

Los Mapuche asesinados en “Democracia”

Jorge Antonio Suárez Marihuan (2002):

Asesinato encubierto de Jorge Suárez Marihuan, hermano de Segundo Suárez, Lonko de Malla Malla del Alto Bío Bío. Jorge Suárez fue muerto en extrañas circunstancias, puesto que su cuerpo apareció el día 11 de diciembre del 2002 en la ribera del río Queuco, luego de transcurrido algunos días de su desaparición. Según consta en el informe forense, la causa de muerte no fue inmersión, sino lesiones provocadas por terceros. De acuerdo a antecedentes aportados por la familia, un individuo no identificado, supuestamente agente de inteligencia policial, habría entregado dinero a dos colonos del sector para llevar a efecto la operación de eliminar al comunero, la que sería encubierta por una muerte provocada por el estado de intemperancia. Sin embargo, los testimonios se refieren a una golpiza que habría provocado la muerte de Suárez Marihuan y luego su cuerpo habría sido arrojado al río. Este hecho sería en represalia por la actitud del dirigente de participar activamente en procesos de recuperación de tierras y de freno a las inversiones de las empresas energéticas en la zona del Valle del Queuco en el Alto Bío Bío.

Edmundo Alex Lemun Saavedra (2002):

El joven Edmundo Alex Lemun de sólo 17 años de edad, fue ejecutado por una bala en la cabeza por el teniente de Carabineros de Chile Marco Aurelio Treuer, quien le disparó a quemarropa el día jueves 7 de noviembre del 2002 en una recuperación de tierras de la Comunidad Mapuche "Montutui Mapu" del sector Aguas Buenas de Ercilla. Hasta la fecha Marcos Treuer ha sido absuelto en todas las ocasiones en que se ha intentado condenarlo por el asesinato de Alex Lemun. Actualmente, el caso se encuentra en instancias internacionales.

Julio Alberto Huentecura Llancaleo (2004):

Joven Mapuche nacido en Santiago fue detenido en la ciudad de Osorno y trasladado a la Ex Penitenciaría de Santiago, al no reconocérsele su carácter de Preso Político Mapuche, fue recluido junto a reos comunes. Fue asesinado la tarde del día domingo 26 de Septiembre de 2004, a las 20:00 hrs. Julio fue atacado por otros internos del penal, en una riña en la cual, sin mediar provocación, recibió por la espalda una puñalada en el corazón, herida que le causó una muerte en forma casi instantánea. El joven Mapuche había sido procesado por múltiples causas en el marco del conflicto Mapuche, debiendo pasar por la Prisión Política en la Cárcel de Temuco, Nueva Imperial, Osorno y Santiago.

Xenón Alfonso Díaz Necul (2005)

Joven Mapuche de 17 años, perteneciente a la comunidad Lonko Mahuida de Collipulli, IX región. El 10 de mayo en la noche, mientras participaba en una movilización de carácter pacifica en la en la ruta 5 sur, sector viaducto del Malleco, fue embestido por un camión maderero, y las lesiones provocadas le causaron la muerte instantánea.

La manifestación se realizaba en torno a las reivindicaciones territoriales de la comunidad Ranquilco y en repudio a los abusos perpetrados por guardias privados de Forestal Mininco contra lugares y símbolos sagrados como el Rewe. El conductor del camión no respetó el corte de carretera y pasó por encima de los manifestantes. En complicidad con esto, Carabineros que se encontraba en el lugar con numeroso contingente armado de elementos disuasivos, efectuaron algunos disparos y reprimieron violentamente la protesta.

Juan Lorenzo Collihuin Catril (2006)

El 29 de agosto de 2006, cerca de las 2 de la madrugada, efectivos de Carabineros llegaron hasta la casa de las familias Collihuín Catril y Collihuín Llanculef, ubicada en el sector de Boyilco Chico, al sur de Nueva Imperial. En un procedimiento irregular por parte de Carabineros de la Cuarta Comisaría de Nueva Imperial, que supuestamente investigaban una denuncia de abigeato, dispararon a quemarropa al Longko de 71 años, quien recibió varios tiros en su cuerpo, lo que le causó la muerte. Además Juan (36) y Emilio (44) Collihuín Llanculef también resultaron heridos, uno con un impacto de bala en la pierna derecha y el otro en la cadera izquierda.

Matías Valentín Catrileo Quezada (2008)

El día 3 de enero, cerca de las seis de la mañana y mientras participaba en la ocupación pacífica del predio Santa Margarita, de propiedad de Jorge Luchsinger, del sector Yeupeko, comuna de Vilcún, sin mediar provocación, recibió cobardemente por la espalda una ráfaga de subametralladora UZI por parte del cabo 2º de Carabineros, Walter Ramírez Espinoza. Carabineros acusó un supuesto enfrentamiento armado pero las únicas balas disparadas aquella mañana, seis en total, provinieron de armas policiales y efectivamente una de ellas ingresó por la espalda del joven perforando el pulmón izquierdo y saliendo por el abdomen. Matías Catrileo, de 22 años, fue resguardado por sus hermanos para no entregarlo a Carabineros que podían vulnerar las pruebas. Hasta el día de hoy su muerte sigue impune.

Jhonny Cariqueo Yañez (2008)

Jhonny participó el día 29 de marzo en un acto homenaje a la conmemoración del día del joven combatiente en la comuna de Pudahuel, que terminó a las 20:00 hrs. de manera pacífica. En compañía de varios amigos, se retiraban a sus hogares cuando fueron interceptados por un furgón del GOPE y tras recibir una golpiza son detenidos y derivados a la 26° Comisaría de Pudahuel, donde las agresiones físicas a todos los detenidos se hicieron cada vez más crueles. El Peñi sufría de problemas cardíacos, y a consecuencia de las brutales golpizas y constantes azotes propinados por Carabineros durante su detención, comenzó a sentir un intenso dolor en el pecho y un brazo, fue trasladado más tarde al Servicio de Urgencias, El lunes 31 de marzo, una vez en su casa, cerca de las 14:00 horas Jhonny se recostó en su cama, y comenzó a mostrar claros síntomas de un infarto, el que pese a los intentos desesperados de asistencia de sus padres y amigos, en pocos minutos ocasionó su muerte.

Jaime Facundo Mendoza Collio (2009)

El 13 de agosto Jaime Mendoza Collio, de 24 años, resultó muerto tras ser baleado por un efectivo de Carabineros, luego que un grupo de familias pertenecientes a la comunidad Requén Pillán se tomaron el fundo San Sebastián ubicado a unos 12 kilómetros al poniente de Collipulli. Los hechos ocurrieron luego de que el tribunal de Angol autorizara el desalojo del predio perteneciente al particular Sergio González Jarpa, quien ayer denunció la intención de las familias mapuches de ocupar el fundo, ello en el sector Colonia Manuel Rodríguez. El comunero, quien participaba de la recuperación territorial, recibió el disparo de una pistola 9 mm tras resistir la arremetida policial y refugiarse al interior de la comunidad Requén Cabrapan, colindante con el predio. El hecho se registró en el contexto de un desalojo por parte de Carabineros que encabezaba el prefecto de Malleco, coronel, Iván Bezmalinovic.

VER TAMBIÉN

LA LISTA DE ASESINADOS POR LA “DEMOCRACIA” CHILENA / Asesinados desde 1990 / Más de 70 personas han sido asesinadas por los aparatos represivos del Estado desde que Pinochet dejó el poder. Víctimas de políticas sistemáticas de represión o de excesos policiales, la lista crece año a año así como impunidad de la mayoría de los asesinos. Ésta es la historia de algunos de ellos, la de 57 ejecutados y 1 Detenido Desaparecido, todos en democracia, todos durante los gobiernos de la Concertación. / Acceder: http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=7059

EXIGENCIA DE JUSTICIA: ¡CÁRCEL PARA EL ASESINO DE MATÍAS CATRILEO!


Matías Catrileo, joven Mapuche, fue asesinado cobardemente por la espalda por el suboficial de Carabineros Gope Walter Ramírez y este miércoles 7 de septiembre, encabezado por la familia se realizará una manifestación desde las 10 de la mañana en el frontis de los Tribunales de Justicia, en Santiago (Compañía entre Bandera y Morandé) para exigir JUSTICIA a la espera del veredicto de la Corte Suprema, esto, mientras el alto mando de Carabineros, el Juez Militar y la Corte Marcial propicia la impunidad del responsable. Cabe mencionar que Ramírez se encuentra en servicio activo dentro de la institución.

Imagen: Walter Ramírez, GOPE de Carabineros.

A días de que la Corte Suprema dicte sentencia definitiva para el condenado Walter Ramírez, quien asesinó por la espalda a Matías, la familia exige justicia: !! cárcel para el asesino de nuestro hijo, lamngen y weichafe del pueblo mapuche!!, así se conovoca para este miércoles 7 de septiembre , desde las 10 hrs. en el frontis de los tribunales de justicia, en santiago ( compañía entre bandera y morandé).

La familia señala en la convocatoria: “La injusticia, el encarcelamiento, la impunidad de los asesinos de los luchadores sociales; son la manifestación de la REPRESION del SISTEMA Neoliberal heredado de la Dictadura y, mantenido por los Gobiernos de la CONCERTACION, y ahora El ESTADO CHILENO, continua al Servicio del Poder Económico, y usando toda su Fuerza represora contra quienes - como Matías - Luchan por sus ideales, POR UNA VIDA LIBRE Y DIGNA PARA LOS HIJOS DE NUESTROS HIJOS….…”

Para la familia, no hay dudas que el condenado Walter Ramírez Suboficial de Carabineros asesinó por la espalda con un tiro de su arma de guerra a Matías, “ante lo cual no aceptaremos la impunidad, que propicia Carabineros, el Juez Militar y la Corte Marcial”, indicaron.

Agregan: “También es evidente que el Estado chileno, no tuvo nunca voluntad política de hacerse cargo de lo que hacen sus fuerzas represivas. Los crímenes cometidos por Carabineros en los gobiernos de Frei, Lagos y Bachelet, siempre los justificaron. Los tribunales militares dan penas irrisorias a los agresores militares cuando hay víctimas civiles... no se debe aceptar mas agresiones ni ofensas, sin respuesta. Hoy le preguntamos al ministro de Interior, máxima autoridad de carabineros. ¿También continuará protegiendo al asesino?.

Matías Catrileo Quezada, nace en Santiago el 11 de septiembre de 1984, se cría en el seno de su familia, donde adquiere sus altos valores y su conciencia social, evoluciona hasta encontrar su razón de vivir: “recuérdame que quiero vivir para ser libre” escribe en uno de sus poemas. Viaja a Temuco a realizar sus estudios universitarios y en busca de sus raíces. Vive intensamente colaborando con la causa mapuche y día a día se impregna de la vida y de las injusticias que sufren las comunidades Mapuche, apoya a las familia de los presos políticos mapuche. Entre otras actividades, en Temuco, forma la red de apoyo, a las comunidades que luchan por sus reivindicaciones territoriales. Participa de los procesos de recuperación territorial. Se entrega por entero a la lucha, hasta dar la vida por sus ideales: LA LIBERACION DEL PUEBLO MAPUCHE.

En el amanecer del 3 de enero del 2008 participa en un proceso de recuperación territorial pacifica, en el fundo Santa Margarita, y es asesinado por Walter Ramírez suboficial de las fuerzas especiales de Carabineros de Chile(GOPE), quien disparo su UZI a la espalda de Matías. En el año 2010 el ex fundo Santa margarita fue entregado a la comunidad que lo venía reclamando.

Proceso judicial al asesino

La investigación realizada por el fiscal militar de Temuco, concluyó que el carabinero Ramírez era culpable de “Violencia innecesaria con resultado de muerte en la persona de Matias Catrileo”, pidió una condena de 10 años de cárcel, el juez militar-no letrado- de Valdivia General de ejército Eleuterio Ramírez lo condena a una pena a 24 firmas mensuales, la Corte Marcial de Santiago lo condenó a firmar 48 meses, lo que vuelve a ratificar la impunidad histórica que los tribunales militares se han encargado de mantener.

Durante todo este tiempo Walter Ramírez ha permanecido en las filas de Carabineros, el alto mando de la institución policial que lo protege, decidió su traslado a la zona de Coihaique, donde goza del beneficio de asignación de zona, por tal motivo recibe un sueldo especial.

La aseveración de Bachelet: “pero en democracia se hace justicia y se hará justicia, eso es lo que nosotros podemos asegurar”, (inauguración del museo de la memoria y de los derechos humanos), ante esos comentarios en la fecha, la familia de Matías señalaba: “nuevamente no se ha cumplido, ya que una condena de dos años con pena remitida no es un castigo para quien ha asesinado alevosamente”. Mencionan en el presente: “Con toda la indignación, recurrimos de casación ante la máxima instancia de la justicia Chilena la Corte Suprema, la que acepto revisar la causa y, donde esperamos que el asesino no quede impune”. “No descansaremos hasta que los todos quienes tuvieron responsabilidad en el ASESINATO de Matías, paguen por ello”, indicó Mónica Quezada, madre del joven Mapuche asesinado.

http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=7403

JOVEN MAPUCHE DETENIDO DESAPARECIDO EN “DEMOCRACIA”: ¿DÓNDE ESTÁ JOSÉ HUENANTE?


Es la pregunta que publicábamos en portada en abril del año 2009 en base al informe entregado por un colaborador. Diversas movilizaciones en estos últimos días exigen saber qué ocurrió con este joven Mapuche Huilliche que sigue desaparecido por agentes estatales / El joven desapareció con posterioridad a un operativo policial en Puerto Montt / Funcionarios de Carabineros modificaron la bitácora del radiopatrullas en que se desplazaban la noche que desapareció José Huenante y el registro con el número de detenidos. José tenía 16 años al momento de desaparecer la madrugada del 3 de septiembre de 2005.

Foto 1 Porta cartel: Mauricio Díaz Buccioni / El Ciudadano / Foto 2: José Huenante

VER VIDEO:
http://www.youtube.com/watch?v=82CpKbv4beM

VOLVEMOS A PUBLICAR INFORME SOBRE CASO “JOSÉ HUENANTE”

Material Preparado por:

Juan Carlos Chávez Pilquil

Estudiante de Derecho de la Universidad Central de Chile.

Director del “Colectivo 119 de Familiares y Compañeros”.

Colaborador del “Grupo de Trabajo por los Derechos Colectivos”.

Voluntario del Equipo de Pueblos Originarios de

Amnistía Internacional (Sección Chilena).

Caso “José Huenante”

(Desaparición Forzada)

Identificación del Caso:

Nombre de la Víctima : José Gerardo Huenante Huenante.

Sexo : Masculino.

RUT : 19.437.429-1

Estado Civil : Soltero.

Edad : 16 años (al momento de su detención).

Fecha de nacimiento : 01 de noviembre de 1988.

Nivel de Estudios : hasta 5º año de Enseñanza Básica.

Ocupación : Trabajaba desde los 13 años de edad.

Pueblo Originario : Nación Mapuche.

Lugar de Origen : Los Muermos, X Región, Chile.

Fecha de Detención : 03 de Septiembre de 2005.

Hora de Detención : 02:30 AM aproximadamente.

Lugar de Detención : Sector de Avenida Vicuña Mackenna,

Población Mirasol, Ciudad de Puerto

Montt, X Región, Chile.

Organismo responsable : Carabineros de Chile

(Policía Uniformada)

HECHOS:

Según la versión de su madre “Cecilia Huenante”, su hijo “José” habría salido de su casa a ver a un amigo a eso de las 20:00 hrs. del día 03 de septiembre de 2005. Más tarde (según la versión de dos testigos protegidos) pasado la media noche, se presume cerca de las 02:30 AM de la madrugada, “José” se ve envuelto en un incidente con una patrulla policial de “Carabineros de Chile”. Este incidente en plena Avenida Vicuña Mackenna, Población Mirasol de la Ciudad de Puerto Montt, es protagonizado por un grupo de jóvenes que lanzaba piedras hacia una radio patrulla policial. Más tarde se introducen más efectivos policiales en la zona (según los testigos serían aproximadamente 12 miembros de la policía uniformada) los cuales habrían comenzado hacer una redada (operación policial de carácter represivo) y apresan a varios jóvenes. De acuerdo a los testigos, “José Huenante” es subido a una Radio Patrulla (RP) de Nº 1375(una Nissan V16), perteneciente a la 5ª Comisaría (de la cual ya se pudo identificar la identidad de los efectivos policiales). También de acuerdo a los últimos antecedentes de testigos, estaría involucrada otra Radio Patrulla Policial de Nº 1372, la cual se habría comunicado por radio con la RP 1375, desconociéndose la identidad de los policías de la RP 1372 y el motivo de su comunicación con sus colegas policiales. Desde la fecha de su detención hasta el presente, el afectado continúa desaparecido.

GESTIONES DE LA FAMILIA:

Su tía “María Huenante”, con quien vivía desde los 13 años en la Ciudad de Puerto Montt, infructuosamente lo ha venido buscando(al igual que su madre “Cecilia Huenante”) desde hace 3 años sin obtener resultado sobre su paradero. Incluso su propia madre recurrió a “Carabineros” y ellos le negaron cualquier ayuda para buscar a su hijo. También la policía obligó a “Cecilia Huenante” a firmar un documento, sin que ella supiera de qué se trataba, ya que le cuesta leer y escribir(al igual que la tía de José, “María”), y en el caso que no firmara ellos la iban a dejar detenida. Aprovechándose de su condición de madre soltera, y tratándose de una familia de bajos recursos (condición que sufren la gran mayoría de las familias mapuche en Chile), Carabineros se burló literalmente de esta familia mapuche en condiciones de pobreza, en la cual un niño tiene que salir a trabajar para ayudar a solventar los gastos de su casa.

Este abuso por parte de la autoridad y la negación permanente del paradero de su hijo “José” comenzó a generar desconfianza y sospecha hacia la policía uniformada por parte de la familia, ya que lo único que hicieron fue dilatar el tiempo de espera, el tiempo de sufrimiento permanente de esta humilde familia mapuche de la zona de Puerto Montt. Los familiares de “José Huenante” estuvieron recorriendo distintos lugares por su cuenta, tratando que se les escuchara. Otro antecedente importante es que “José Huenante” le temía a Carabineros, ya que no era primera vez que le tocaba lidiar con ellos, ya que en una ocasión estaba con sus amigos en la población y los policías les hicieron un “Control de Identidad” (solicitando sus cedulas de identidad) y ninguno las andaba trayendo. En esa oportunidad según cuenta su tía “María”, los policías procedieron a golpearlo, excediendo todas sus atribuciones que les otorga la Ley. La Familia no entiende porque Carabineros niega que tuvo detenido a “José” y ni siquiera muestran el más mínimo interés en aclarar el hecho.

ACCIONES LEGALES:

Cecilia Huenante, cuando fue a presentar una denuncia por “Presunta Desgracia” por su hijo “José”, la policía no aceptó ayudarla con ese trámite.

Fue a raíz del impacto mediático que tuvo este caso durante este año (2009), que “Carabineros” decide tomar ciertas “medidas”. Es el Ministerio Público con el fiscal Sergio Coronado a la cabeza quien investiga el delito de “Sustracción de menores” y quien logra por medio de dos testigos obtener una orden del Juzgado de Garantía de Puerto Montt para detener a 3 carabineros sospechosos y a los cuales se les imputa el haber sido parte en el secuestro y desaparición de “José Huenante Huenante”; Esta diligencia lo realiza la “Brigada Investigadora de Delitos contra los Derechos Humanos” de la PDI(Policía de Investigaciones de chile o Policía Civil) el día sábado 14 de marzo de 2009. Tres días después, el martes 17 de marzo de 2009, “Carabineros” decide “desvincular” a los 3 sospechosos de la institución y según palabras del “Coronel Pedro Messen Castro”, Jefe de la Prefectura de Carabineros Nº25 de Llanquihue, el “Caso José Huenante” corresponde a un “hecho aislado”.

Es así que “Carabineros de Chile” decide iniciar un sumario interno (investigación interna) para dilucidar el delito que se le imputa a 3 de sus funcionarios. Las identidades de estos funcionarios son las siguientes:

• Sargento 2º Juan Ricardo Altamirano Figueroa.

• Cabo 1º Patricio Alejandro Mena Hernández

• Cabo 2º Cesar Antonio Vidal Cárdenas

El abogado “Luis Correa Bluas” interpone una Querella Criminal, ante el Juzgado de Garantía de Puerto Montt, con fecha 25 de marzo de 2009, en contra de todos quienes resulten responsables por el secuestro y desaparición de “José Huenante Huenante”. También la Parte Querellante cuestiona la medida cautelar ordenada por el Juez, ya que los funcionarios implicados sólo se les aplicó la prisión preventiva con permiso de salida durante el día, tratándose de una reclusión nocturna al interior de sus propias unidades policiales. Además considera que la “investigación interna” de Carabineros es dudosa y califica de inaceptable la medida tomada por la policía uniformada de “desvincular de la institución” a los imputados, ya que en la práctica eso implica que siguen siendo miembros de carabineros, sólo que no realizarían labores administrativas ni policiales, pero sí seguirían percibiendo su sueldo de funcionarios. Agrega el abogado querellante que es inconcebible que por tratarse de Oficiales de carabineros tengan un trato preferencial, ya que cuando se trata de policías de menor rango el criterio aplicado es absolutamente diferente.

De acuerdo a declaraciones en una entrevista realizada a la “Radio Bío Bío”, Cada uno de los cuales negó su responsabilidad en el hecho, incluso aseveran ni siquiera haber trabajado durante ese horario en esa fecha y que solamente realizaron un “servicio de tránsito” cursando la ultima infracción a las 02:30 AM. Ellos dicen que el caso sólo se sustenta en suposiciones y contradicciones, por lo que se niegan rotundamente a aceptar la imputación del delito.

Existe una serie de contradicciones acumuladas en 16 declaraciones de los mismos policías. Entre las cuales están:

• La adulteración del “Libro de Registro de Detenidos”. Esa noche marcaron 2 y luego enmendaron el nº y escribieron 1.

• No cuadra la justificación de kilometrajes recorridos esa noche.

• Existe un vacío entre las 02:00 y las 06:00 AM del día 03 de septiembre de 2005.

DERECHOS VULNERADOS:

Antes que todo tenemos que considerar al “Convenio 169”, ratificado por Chile:

• Art.2 letra a), En este caso no hubo un respeto a la igualdad de los derechos y oportunidades que los miembros de los pueblos originarios se merecen.

• Art.3, En este caso se incurrió a discriminación y al uso de la violencia por parte de agentes del Estado.

También invocamos la “Declaración General de las naciones unidas sobre los derechos de los Pueblos indígenas”:

• Art.1

• Art. 2

• Art. 7, Nº 1 (en especial), por violarse el derecho a la integridad física y mental, la libertad y la seguridad de la persona.

• Art. 22, Nº 2 (en especial), porque en este caso el Estado no está protegiendo ni garantizando los derechos y garantías reconocidos en este artículo. Porque se trata de Agentes del Estado quienes cometen un grave delito en contra de la seguridad e integridad física de una persona indígena.

Además podríamos también invocar la “Convención de los derechos del niño”, ratificado por Chile, y la “Convención Interamericana sobre la Desaparición Forzada”, igualmente ratificado por Chile, ya que en este caso se establece claramente la figura de la “Desaparición Forzada” (Crimen de Lesa humanidad).

ANEXOS (NOTICIAS RELACIONADAS)

Domingo 22 de marzo de 2009

www.lanacion.cl

Por Alejandra Carmona / La Nación Domingo

La vida que dejó el joven de Puerto Montt

La sombra de José Huenante

Hace más de tres años que nadie sabe de él. La última vez que lo vieron fue dentro de una patrulla de Carabineros. Tres policías están formalizados por su secuestro y su familia cree que si aún no hay responsables claros es porque son pobres. Esta es la historia de un adolescente de 16 años que un día salió de su casa y nunca más volvió.

Su dormitorio está como lo dejó. Ni un lujo: sólo una cama y el televisor IRT de 21 pulgadas que compró con el primer sueldo que ganó ordeñando vacas.

En la pieza no hay nada que revele qué música le gustaba, si era fanático del fútbol o los planes que tenía después de la noche que desapareció.

El recuerdo de José Huenante Huenante es una sombra.

"¿Está segura que estudió acá? Es que todos siempre recordamos a los buenos y a los malos alumnos, pero no a los del medio", dice Rudy Karachón, director de la Escuela Los Ulmos, en localidad de Los Muermos, a 110 kilómetros de Puerto Montt.

En una de esas salas que no sobrepasan los 35 alumnos estudió José de primero a quinto básico los únicos cursos que hizo , pero el director sólo se acordó de él cuando releyó los libros de clases.

"Su promedio era un 5,0. Como le digo, no tengo nada más que agregar porque no lo recuerdo y el profesor que alguna vez estuvo a cargo de él ahora es alcohólico". En la pequeña escuela de 350 alumnos, nadie nunca vio a José.

No recuerdan su pelo negro, ni sus ojos oscuros, ni la ropa negra que no cambiaba por nada del mundo. No era escandaloso. No vagaba por las calles.

No pertenecía a ningún grupo de moda. No quería estudiar nada especial cuando fuera adulto. Su padre, José Plácido, no esperaba nada de él porque nunca lo conoció.

Su satisfacción mayor siempre fue el trabajo, aunque sólo el escogido por él. Sus peores pataletas fueron a los ocho años, cuando su tía Norma lo mandaba a buscar leña y él se negaba mañoso porque de todas las labores en el campo, ésta le parecía la peor.

Antes de su desaparición, había trabajado durante siete meses envolviendo erizos en envases plásticos de 100 gramos en la empresa Roxana, de Puerto Montt. "¿Está segura que trabajó acá?", pregunta la secretaria de la planta. Después de dos minutos aparece alguien al teléfono.

Llevo siete años acá y conocía bien a José dice Marcelo Cárcamo, un operario que compartió con el joven. Era simpático, tranquilo y trabajador.

-¿Qué más recuerda de él?

-Nada más.

La mamá de José, Cecilia Huenante, dice que la culpa la tiene el tiempo, por eso la gente no recuerda. Hay varias cosas que incluso ella ha olvidado de su hijo: su comida favorita o la música que escuchaba.

María Huenante, la tía de José, es una mujer de campo. Guarda cada uno de los diarios regionales en los que aparece la historia de su sobrino y, aunque a veces no entiende todo lo que dicen porque lee con dificultad, no se ha cansado de golpear puertas. Lleva más de tres años en lo mismo.

Medio analfabeta, sin plata y operaria de una fábrica de productos del mar. Sollozando, tan claro como puede, con su acento sureño, lanza su tesis y su súplica por teléfono: "Que los carabineros se pongan la mano en el corazón, que digan dónde lo dejaron. Que hablen porque ellos también tienen hijos".

La última pista

José Huenante Huenante tenía 16 años cuando se lo tragó la tierra. Era la madrugada del 3 de septiembre de 2005. Según testigos, él junto a otros jóvenes tomaban alcohol en una de las calles de la población Mirasol de Puerto Montt, cuando apedrearon a un vehículo de Carabineros y éstos les devolvieron la mano.

Según los mismos testigos, el radiopatrullas 1375 de la Quinta Comisaría, un Nissan V16 con los colores institucionales de Carabineros, detuvo al menor. Pablo es uno de los adolescentes que estaba con José. En sus declaraciones ha dicho que esa noche los carabineros realizaron una redada. Pablo corrió hacia un lado, junto a un amigo; y para el otro siguió José con dos jóvenes más.

Todos volvieron a sus casas, pero de José nunca más se supo. Dos testigos dijeron que en el auto policial se habían llevado a Huenante.

"Yo desconfío de los carabineros porque cuando fui a presentar la denuncia por presunta desgracia no la aceptaron. Me dijeron que lo buscara sola. Y mis otros hijos me acompañaron al hospital para ver si lo encontraba. Nunca nos dijeron nada porque somos de bajos recursos y ellos siempre quieren salir ganando", dice María.

Después de años buscando responsables, la semana pasada tres carabineros fueron formalizados por el secuestro y sustracción de José: el sargento segundo Juan Ricardo Altamirano Figueroa, de la Quinta Comisaría de Puerto Montt, y los cabos Patricio Alejandro Mera Hernández y César Antonio Vidal Cárdenas.

Ellos han negado hasta el cansancio haber detenido a Huenante, pero, según antecedentes de la Fiscalía, sus versiones han sido contradictorias y se acumulan 16 declaraciones que no calzan.

Las más graves: adulteración del libro de detenidos esa noche marcaron dos, pero luego enmendaron el número y escribieron uno . Tampoco cuadra la justificación de kilometrajes recorridos esa noche. Hay un vacío entre las dos y las seis de la mañana.

Los carabineros fueron dados de baja aunque siguen recibiendo sueldo por estas mismas faltas, que también fueron determinadas en un sumario interno de la institución.

A pesar que la familia de José estaba satisfecha por la labor del fiscal Sergio Coronado, el martes, el Ministerio Público presentó un escrito al Juzgado de Garantía de Puerto Montt para evaluar el tema de la competencia. Quieren que el caso pase a manos de la justicia militar.

El caso es investigado por la Brigada de Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones, la misma que indaga sobre el paradero de cientos de detenidos desaparecidos en dictadura.

La espera

José había abandonado Los Muermos cuando tenía 13 años, para vivir con su tía María en Puerto Montt. La misma edad a la que comenzó a trabajar. En su casa quedaron su carnet y las dudas. Antes de su desaparición, José había asistido a un partido de fútbol en el estadio Chinquihue, se había duchado y había salido a la calle.

"Él le tenía miedo a los carabineros porque ya le habían pegado otra vez, en la población Vicuña Mackenna, también estaba en la calle con sus amigos. Esa vez les pidieron los documentos y ninguno los andaba trayendo", cuenta su tía María.

Por eso la desconfianza. También por la demora del proceso y una serie de hechos que no fueron investigados a tiempo. Por ejemplo, nunca fue periciado el automóvil policial en que supuestamente trasladaron a José; cuando el fiscal Coronado dio esa orden, el automóvil ya había sido rematado, en noviembre del año pasado.

La mamá de José y sus tres hermanos esperan noticias en Quenuir, el poblado en que eligió vivir hace un tiempo para acompañar a su última pareja y padre de su hijo menor, que sólo tiene cinco meses.

En el hogar que José ocupaba con su tía, en uno de los cuatro dormitorios de la casa, todo sigue intacto. "Lo estamos esperando. Que alguien nos diga algo. Él era un chico tranquilo, bueno. Su único sueño era trabajar y trabajar y alguna vez terminar sus estudios en la nocturna".

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Martes 31 de marzo de 2009 | 12:03

Por Carlos Salazar / Lanacion.cl

El caso de José Huenante no pasará a la Fiscalía Militar

Caso del menor desaparecido en Puerto Montt tras ser detenido por Carabineros seguirá en la competencia de la justicia civil. En la audiencia de hoy además se dieron a conocer además nuevos antecedentes sobre la participación de un segundo radiopatrullas la noche del secuestro del joven.

Luis Correa Bluas, abogado de la familia de José Huenante, informó que el caso del joven desaparecido en Puerto Montt el 2005 no pasará a la justicia militar tras acreditarse la competencia de la justicia civil en virtud de los tratados internacionales de derechos humanos y el escaso avance desde su investigación.

"Hace unos minutos terminó la audiencia donde el Ministerio Público estaba pidiendo la incompetencia del juez de garantía y enviar todos los antecedentes a la Fiscalía Militar. El recurso fue rechazado y se acogieron nuestros argumentos como querellantes", explica Correa, camino a casa de la familia de Huenante para informar del avance del caso.

El jurista detalla que su acción se basa en el supuesto de que el Ministerio Publico dio por muerto al joven desaparecido hace 4 años tras perderse su rastro al ser detenido por un radiopatrulla y que aunque es lo único que explicaba la petición de competencia, no se han obtenido resultados en la investigación.

"No se ha hecho nada desde la desaparición de José ni se ha hallado su cuerpo, entonces a la inversa, nosotros no tenemos ninguna certeza de que el niño esté muerto y si no lo está, que es lo que esperamos, debe aplicarse la Convención de los Derechos del Niño y ahí el Ministerio Público tiene la obligación de realizar todas las diligencias para encontrarlo", explica.

El abogado recuerda que no puede ser considerado un acto con ocasión de servicio la detención, secuestro, tortura y la desaparición forzada. "Por eso no entendemos que ese tipo de delitos sean amparados por el Código de Justicia Militar", señala. Recuerda también que Chile firmó un tratado de Naciones Unidas que recomienda restringir los ámbitos de competencia de la justicia militar. "Así se vuelven las cosas a su estado normal: uno donde prima el derecho natural sobre el interno o militar", indica.

Una nueva pista

José Huenante Huenante tenía 16 años cuando desapareció la madrugada del 3 de septiembre de 2005. Según testigos, él junto a otros jóvenes tomaban alcohol en una de las calles de la población Mirasol de Puerto Montt, cuando apedrearon a un vehículo de Carabineros y fueron detenidos.

Según los mismos testigos, el radiopatrulla 1375 detuvo al menor. Tras las últimas indagatorias que reconstruyen esa noche, se dio de baja al sargento segundo Juan Ricardo Altamirano Figueroa, el cabo primero Patricio Alejandro Mena Hernández y el cabo segundo César Antonio Vidal Cárdenas quienes fueron formalizados por sustracción de menores, el secuestro y desaparición del adolescente.

La fiscalía acusó a los funcionarios de haber alterado la documentación en torno al kilometraje recorrido la noche del incidente y el número de detenidos. Pero un nuevo antecedente sale a la luz: la participación de otro radiopatrulla en la escena.

"Apareció un dato no acreditado aun sobre el radiopatrulla en que se detuvo a José y que habría recibido un llamado de otro radiopatrulla, el número 1372. Pediremos que se investigue quiénes iban ahí y porqué llamaron. No existe hoy una constancia de que eso haya sido investigado", adelanta el abogado de la familia Huenante.

El jurista continúa: "No es razonable, es moralmente repudiable que haya un detenido desparecido en pleno gobierno democrático. El caso de José Huenante es el clásico acto de desaparición forzada que recordamos desde tiempos de la dictadura".

NACIONAL

Carabineros de Puerto Montt fueron dados de baja por adulterar libros oficiales

Los efectivos modificaron la bitácora del radiopatrullas en que se desplazaban la noche que desapareció José Huenante y el registro con el número de detenidos.

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ESCALONA PRESENTÓ QUERELLA CRIMINAL CONTRA SECUESTRADORES DE JOSÉ HUENANTE

Cronica Digital

Fecha miércoles, 25 de marzo a las 18:21:35

Tema Poltica

Una querella criminal por el delito de secuestro contra quienes resulten responsables en el caso del adolescente José Huenante Huenante, ocurrido el año 2005, presentó este miércoles en el Juzgado de Garantía de Puerto Montt el senador por la Región de Los Lagos Camilo Escalona y su abogado, Luis Correa Bluas.

“Esto dice relación con la investigación que lleva adelante el Ministerio Público, que ha formalizado a funcionarios que eran de Carabineros por la detención de esta persona”, dijo.

“Una vez que hemos constatado que una persona que ha desaparecido una vez detenido – dijo Escalona-, hemos resuelto presentar esta querella porque nos parece esencial establecer que en democracia no puede haber detenidos desaparecidos”.

El senador dijo que la querella busca “respaldar la acción que venía haciendo el Ministerio Público. No presume ni ataca a Carabineros de Chile como institución, sin embargo consideramos esencial que esta situación se lleve adelante con la rigurosidad, acuciosidad y con los medios judiciales indispensables”.

Agregó sobre la noticia aparecida en los medios de comunicación “sobre la incompetencia del juez instructor, que se cometería un gravísimo error, en cuanto involucrar a la Justicia Militar en el caso significaría que el delito se comtió como un acto de servicio, y en consecuencia afectaría a la institución de Carabineros de Chile. A nosotros nos parece que lo que corresponde establecer es la responsabilidad de los que cometieron el delito y que ellos deben responder, y por lo tanto tiene que proseguir el caso en la Justicia Civil”.

Escalona destacó el trabajo del Ministerio Público, diciendo que ha sido “acucioso y ha establecido situaciones que hacían insoslayables las decisiones que tomó”.

El senador Camilo Escalona Reiteró que la presentación busca respaldar la acción del Ministerio Público “y por eso nos parece que tiene que seguir la investigación de acuerdo con el nuevo Código Procesal Penal hasta sus últimas consecuencias en el ámbito judicial que hoy se encuentra, no trasladándola a la Justicia Militar, porque ahí sí se presumiría que fue un delito cometido en acto de servicio, y eso, nosotros consideramos que está fuera del ámbito de lo que el propio Ministerio público ha investigado hasta la fecha”.

En cuanto a las diligencias solicitadas, el abogado Luis Correa dijo que “se han solicitado algunas diligencias, fundamentalmente ampliar la orden de investigar a una orden amplia de investigar a la Brigada de Delitos sobre Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones; hemos pedido el mayor a cargo de la Quinta Comisaría, para establecer algunas dudas que aparecen en el curso de la investigación, y un informe a la Dirección General de Carabineros respecto al informe administrativo respecto a los tres carabineros dados de baja hace pocos días atrás”.

Consultado por las supuestas presiones a testigos, Correa sostuvo que “precisamente la querella criminal y una vez que estemos ingresados como intervinientes en el sistema procesal, pediremos las protecciones necesarias que establece el Código Procesal Penal para los testigos”.

Santiago de Chile, 25 de marzo 2009

Crónica Digital

http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=7401

Carabinero GOPE que dio muerte a Matías Catrileo sigue en servicio activo


Impacto ha causado en Chile el crimen policial del Manuel Gutiérrez, de 16 años. Tras negar la vinculación de Carabineros, Alto Mando ha debido reconocer su responsabilidad, solicitando la renuncia de oficiales y personal involucrado en los hechos. Actuación de las autoridades contrasta notablemente con lo acontecido en crímenes de jóvenes mapuches

Fuentes:

- Radio Santa María

- Periódico Azkintuwe

http://www.azkintuwe.org/20110830_001.htm

Que el cabo segundo Walter Ramírez esté actualmente ejerciendo funciones en la Central de Comunicaciones de Carabineros (CENCO) en Coyhaique, no debería constituir un tema relevante. Ello sino fuera por el hecho de que es él quien ha sido condenado por el asesinato del universitario mapuche, Matías Catrileo, ocurrido el 03 de enero de 2008 en el fundo Santa Margarita, perteneciente entonces al empresario agrícola Jorge Luchsinger, en Vilcún. Esto en una manifestación comunitaria por tierras.

El Fiscal Militar de Temuco, Jaime Pinto, demostró que fue Ramírez, que formaba parte del GOPE de Carabineros, quien le disparó y dio muerte al estudiante. La investigación confirmó que 3 disparos de una subametralladora UZI de Ramírez, perforó por la espalda, el pulmón del alumno de Agronomía de la Universidad de La Frontera, causándole la muerte unos minutos más tarde. Su muerte generó el rechazo de organismos de derechos humanos, siendo desde entonces su figura un verdadero símbolo de la actual lucha mapuche por reivindicar sus derechos.

El 19 de agosto de este año la Corte Marcial de Valdivia condenó al Cabo Walter Ramírez a dos años y un día de pena remitida por “violencia innecesaria con resultado de muerte”, esto pese a que el mismo Fiscal Militar de Temuco, había solicitado 10 años de presidio efectivo. El abogado Jaime Madariaga, representante de la familia Catrileo Quezada, interpuso un Recurso de Casación ante la Corte Suprema para aumentar la condena. La familia de Catrileo en varias ocasiones manifestó su descontento porque Walter Ramírez no fue dado de baja en la institución y seguía en servicio activo en alguna prefectura de Carabineros del país.

Desde Temuco, el abogado Madariaga se mostró sorprendido con la noticia de que al Cabo Ramírez aun se mantiene en servicio activo en la Región de Aysén. Criticó a la institución uniformada señalando que actúan con doble estándar, “porque a un carabinero que lo han procesado por robo lo destituyen de inmediato, en cambio a otro por asesinar a un mapuche no le aplican ninguna sanción”. Curioso, por llamarlo de algún modo, le pareció a Madariaga que Ramírez esté trabajando en la CENCO de Coyhaique, debido a que fue desde esta misma sección que salió el audio que lo incriminaba como único autor de la muerte de Catrileo. El funcionario fue grabado aquella jornada diciendo “métele un balazo”.

Por su parte, desconcierto es lo que sintió el abogado de la Comisión Justicia y Paz de Aysén, Marcelo Rodríguez al enterarse que Ramírez trabaja en Coyhaique sin problema alguno. El abogado llamó a la reflexión, ya que por asesinar a un comunero mapuche no se les aparta de la Institución pero por situaciones de menor relevancia son rápidamente dados de baja. Marcelo Rodríguez señaló que Carabineros no debe proteger asesinos, instando que la institución aparte a Ramírez de sus filas cuanto antes.

A nivel local ya han salido algunas críticas contra la institución de Carabineros por tener en sus filas a Walter Ramirez, situación que ha sido cuestionada tanto por el diputado PPD, René Alinco, como por el Senador DC Patricio Walker, quien aseguró que por prudencia Carabineros debiera al menos suspender de sus funciones al funcionario policial.

Ante esta situación el abogado defensor del uniformado, Gaspar Calderón, indicó que los parlamentarios que se han referido al tema tienen un "desconocimiento" sobre el conflicto mapuche y por ende no debieran opinar, agregando tajantemente que el cabo Ramírez "hizo lo que debía hacer ya que tenía una orden judicial para actuar". "El cabo actuó con el arma que le entregaron sus superiores por tanto no tiene nada de que avergonzarse. ¿El qué estaba de más ahí era el Carabinero y era Catrileo?", interrogó el profesional.

No es el único caso en que Carabineros envía hasta la Región de Aysén a uno de sus miembros cuando se encuentran implicados en alguna investigación Judicial de carácter grave y relacionadas con el pueblo Mapuche. Un caso similar se dio a raíz de la desaparición del joven mapuche de 16 años, José Huenante, luego de un control policial en Puerto Montt en el año 2005, en lo que se ha conocido como el primer y único caso de un “Detenido Desaparecido” en democracia. Uno de los carabineros involucrados en este caso, el Cabo segundo César Vidal, fue trasladado hasta la Localidad de Mañihuales, en donde se desempeñó por 3 años, hasta que fuera formalizado y dado de baja de la Institución por su participación en este caso.

http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=7400

Le faux principe de notre éducation-Max Stirner (1842)


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Comme notre époque est en quête du mot qui exprime l’esprit qui l’habite, nombreux sont les noms qui envahissent le devant de la scène et tous prétendent être le bon. De toutes parts se manifeste le plus divers grouillement de partis et, autour de l’héritage pourrissant du passé, se rassemblent les aigles de l’instant. Les cadavres politiques, sociaux, religieux, scientifiques, artistiques, moraux et autres, abondent en tous lieux et tant qu’ils ne seront pas tous consumés l’air ne deviendra pas pur, le souffle des vivants en restera oppressé.

Sans apport de notre part, notre époque ne trouvera pas le mot juste ; nous devons tous y travailler. Mais, si c’est bien là notre tâche ; nous pouvons raisonnablement demander ce qu’on a fait et ce que l’on compte faire de nous ; nous nous enquérons de l’éducation qui doit nous rendre capable d’être les créateurs de ce mot. Notre Disposition à devenir des créateurs, la développe-t-on consciencieusement, ou ne nous traite-t-on que comme des créatures dont la nature n’admet qu’un dressage ? La question est aussi importante que peut l’être l’une, quelconque, de nos questions sociales ; elle est en réalité la plus important, parce que celles-ci reposent sur cette base ultime. Soyez accomplis, ainsi effectuerez-vous quelque chose d’accompli ; sois « en toi-même ton propre achèvement », ainsi votre communauté et votre vie sociale seront-elles achevées. Voilà pourquoi nous nous préoccupons avant tout de ce que l’on fait de nous au temps de notre malléabilité à l’éducation ; la question de l’éducation est une question vitale. Cela saute aujourd’hui suffisamment aux yeux, et depuis quelques années le combat est mené dans ce domaine avec une fièvre et une liberté qui, de loin, dépassent celles qui règnent dans le domaine politique, parce qu’elles ne se heurtent pas aux obstacles d’un pouvoir fort de son indépendance. Un vénérable ancien, le professeur Theodor Heinsius, qui, autant que feu le professeur Krug, a su préserver en lui force et zèle jusqu’à un âge avancé, a dernièrement cherché à réveiller, par un petit écrit, l’intérêt que l’on porte à cette affaire. Il l’intitule « Concordat entre l’école et la vie ou accommodement de l’humanisme et du réalisme, considéré d’un point de vue national » (Berlin 1842). Deux partis combattent pour la victoire et veulent chacun recommander à notre besoin leur principe d’éducation comme le meilleur et le vrai : les humanistes et les réalistes. évitant d’éveiller la susceptibilité de l’un ou de l’autre, Heinsuis parle, dans son petit livre, avec cette douceur et cet esprit de conciliation qui pensent respecter le droit de chacun et, par là, font à la chose même le plus grand tort parce que l’on ne peut servir sa cause que par franche décision. Ce péché contre l’esprit de la chose demeure, et c’est ainsi, l’héritage indissoluble de tous les médiateurs sans tranchant. Les « concordats » n’offrent qu’un lâche expédient.

Rien que : être franc comme un homme : Pour ou contre.
Et le mot d’ordre : esclave ou libre.
Les dieux eux-mêmes descendent de l’Olympe
Et combattent à la pointe du parti.

Heinsuis dessine, avant d’en venir à ses propres propositions, une courte esquisse du développement historique depuis la Réforme. La période qui s’étend entre la Réforme et la Révolution (ce que je ne veux ici qu’affirmer sans le fonder, ayant l’intention de l’exposer plus en détail en d’autres circonstances) est celle des rapports entre majeurs et mineurs, maîtres et serviteurs, puissants et impuissants, bref la période de la soumission. Abstraction faite de toute autre raison qui pouvait autoriser à une position supérieure, la culture en tant que puissance, élevait celui qui la possédait au-dessus des impuissants qui en était dépourvus, et l’homme cultivé valait dans son cercle, aussi vaste ou étroit eût-il été, comme l’homme qui a pouvoir, puissance, qui en impose : car c’était une autorité. Tous ne pouvaient pas être appelés à cette domination et autorité ; aussi la culture n’appartenait-elle pas à tout le monde et une éducation offerte à tous contredisait à ce principe. La culture procure supériorité et fait de celui qui la possède un seigneur : ainsi était-elle en cette époque des seigneurs un moyen de domination. Seule la révolution brisa cette organisation entre seigneurs et serviteurs. Alors apparut le principe suivant : que chacun soit son propre maître. A cela était lié une conséquence nécessaire : la culture, qui donne, en effet, maîtrise, devait devenir universelle, et, d’elle même s’imposait la tâche de trouver à l’avenir cette culture vraiment universelle. Le besoin d’une culture universelle , accessible à tous, devait aller au combat contre celle qui s’affirmait obstinément exclusive, et la Révolution eut, dans ce domaine aussi, à tirer l’épée contre le pouvoir des seigneurs de la période de la Réforme. La pensée d’une culture ouverte à tous se heurta à celle d’une culture particulière, et à travers différentes phases, sous toutes sortes de noms, guerres et combats se sont prolongés jusqu’à ce jour. Pour les thèses contradictoires qu’on affronte dans les camps ennemis, Heinsius choisit les termes d’humanisme et de Réalisme, que nous voulons, aussi peu pertinents seraient-ils, garder cependant en ce qu’ils sont les plus usuels.

Jusqu’à l’époque où l’Aufklärung du XVIIème siècle a commencé à répandre ses lumières, ce qu’on appelle « la culture supérieure » restait, incontesté, aux mains des humanistes et consistait presque exclusivement dans la compréhension des classiques anciens. Parallèlement allait son pas une autre culture qui cherchait également son modèle dans l’Antiquité et revenait principalement à une connaissance approfondie de la Bible. Que, dans les deux cas, l’on eût choisi comme unique matière la meilleure culture du monde antique, suffit à prouver combien la vie propre offrait encore peu de choses estimables et combien nous étions éloignés de créer, à partir de ce qui était notre originalité, les formes de la beauté, et sur les fondements de notre raison, le contenu de la vérité. Il nous fallait d’abord apprendre ce qu’était Forme et Contenu, nous étions des apprentis.

De même que le monde antique, par les classiques de la Bible, régnait en souverain sur nous, de même les conditions de seigneurs et de serviteurs déterminaient (ce qui, historiquement, se laisse démontrer) l’essence de nos activités dans leur ensemble, et la nature de cette époque suffit à expliquer pourquoi on tendait de façon si ingénue à une « culture supérieure » et que, face au vulgaire, on s’ingéniait à se distinguer par elle. Par son éducation, celui qui la possédait devenait seigneur de l’homme inéduqué. Une éducation populaire fût allée à l’encontre de ce principe, parce que le peuple, en face des seigneurs cultivés, devait rester figé dans son état de non-initié et ne pouvait que regarder, subjugué, et vénérer la souveraineté étrangère. Ainsi se perpétuèrent les études classiques parmi les lettres, et leur support étaient le latin et le grec. En outre, il ne pouvait manquer que cette culture restât, de part en part, formelle, et cela autant parce que seules les formes, pour ainsi dire les schémas, de la littérature et de l’art étaient en état de subsister de l’Antiquité morte et depuis longtemps enfouie, que, particulièrement, de ce que la domination sur les hommes s’acquiert et s’affirme justement par une supériorité toute formelle : il ne faut à la supériorité sur les inhabiles qu’un certain degré d’habileté intellectuelle. Ce qu’on appelle « la culture supérieure » n’était ainsi qu’une éducation élégante, un « sensus omnis elegantiae », une éducation du goût et au sens des formes, qui, en dernier ressort, menaçait de verser totalement dans une éducation grammaticale : celle-ci parfumait tant la langue allemande de l’odeur du Latium qu’aujourd’hui on a l’occasion d’admirer les plus belles constructions de phrases latines dans, par exemple, l’« Histoire de l’État de Prusse-Brandebourg, un livre pour chacun, par Zimmerman » récemment parue.

Entre-temps, sous l’impulsion de l’Aufklärung, se manifestait toujours plus un esprit d’opposition à ce formalisme et, à la reconnaissance des droits de l’homme ineffaçables et universels, s’associait l’exigence d’une éducation qui ne fût exclusive de personne. Le défaut d’une instruction réelle, en prise sur la vie, était évident dans les méthodes humanistes qui se sont étendues jusqu’à nos jours, et a fait apparaître la nécessité d’une formation pratique. Par la suite tout savoir devait être vie, devait être vécu ; car ce n’est qu’à devenir réel que le savoir trouve son achèvement. Si l’on parvenait à introduire les matériaux de la vie à l’école, à offrir ainsi quelque chose d’utile à tous et, précisément pour cela, à gagner chacun pour cette préparation à la vie et le tourner vers l’école, il n’y aurait plus à envier les savants pour leur savoir particulier : ce serait la fin de l’état de non-initiation du peuple. Supprimer la caste sacerdotale des gens cultivés et le laïcat du peuple, tel est l’effort du réalisme, et c’est par là qu’il doit déborder l’humanisme. L’assimilation de la forme classique de l’Antiquité a commencé à céder du terrain et, avec elle, la domination fondée sur l’autorité a perdu son nimbe. Notre époque s’est raidie contre le respect traditionnel dû au lettré, de même qu’elle se soulève contre tout respect en général. L’avantage essentiel des lettrés, la culture universelle, devait profiter à tout le monde. Mais, demandait-on, qu’est-ce qu’une culture universelle sinon, trivialement dit, l’aptitude « à converser de tout », plus sérieusement dit, celle de maîtriser tout matériau ? On voyait que l’école était en retard sur la vie, non seulement parce qu’elle était soustraite au peuple mais aussi parce que, par son attachement à une culture exclusive, elle ne faisait pas accéder ceux qui la recevaient à l’universalité et négligeait ainsi de les encourager à maîtriser pendant les années d’éducation une quantité de matériaux imposés par la vie. L’école n’a-t-elle donc pas, pensait-on, à tracer les grandes lignes de notre réconciliation avec tout ce qu’offre la vie et à prendre soin qu’aucun objet, dont il nous faudra quelque jour nous saisir, ne nous reste entièrement étranger et ne soit extérieur au domaine de notre emprise ? Voilà pourquoi on a cherché, et avec quel affairement, à se rendre intimes les choses et les conditions présentes, on a mis en vogue une pédagogie qui fût applicable à tous parce que satisfaisant au besoin commun de se retrouver dans son monde et dans son temps. Les principes des droits de l’homme acquirent de cette façon, dans le domaine de la pédagogie, vie et réalité : l’égalité, parce que l’éducation n’excluait personne, et la liberté, parce qu’on devenait expérimenté en ce dont on faisait usage et, par voie de conséquence, indépendant et autonome.

Toutefois, la volonté humaniste de ressaisir le passé et la tendance à se donner ne prise sur le présent ne conduisent qu’à un pouvoir sur le temporel. Tandis que seule est éternel l’esprit qui se conçoit. Aussi la liberté et l’égalité n’ont-elle participé que d’une existence subordonnée. On pouvait bien devenir égal à d’autres, s’émanciper de leur autorité, de l’égalité avec soi-même, de l’équilibre et de la réconciliation de notre humanité temporelle et éternelle, de la transfiguration de notre vie naturelle en spiritualité, bref de l’unité et de la toute-puissance du moi qui se suffit à lui-même parce qu’il ne laisse subsister rien d’étranger hors de soi, de tout cela, à peine en pouvait-on reconnaître le pressentiment dans ce principe. Si la liberté se laissait reconnaître comme indépendante à l’égard des autorités, elle restait encore vide de ses propres déterminations et ne permettait pas à l’homme d’agir de façon autonome, ni à l’esprit, libéré de toute considération, c’est-à-dire sauvé de la fluctuation de la réflexion, de se manifester en soi et par soi. L’homme à la culture formelle ne pouvait certes plus se détacher de la mer miroitante de l’éducation universelle et de « supérieure » la culture s’est faite « particulière » (comme telle, elle conserve naturellement sa valeur incontestée puisque toute éducation universelle est destinée à rayonner dans des formes exclusives et les plus diverses, de formation spéciale). Seulement l’homme cultivé au sens du réalisme n’avait pas non plus dépassé le stade de l’égalité avec les autres et de la liberté à l’égard des autres, de ce qu’on appelle « l’homme pratique ». Certes l’élégance vide de l’humaniste, du dandy, ne pouvait échapper à la défaite ; seulement le vainqueur reluisait du vert-de-gris de la matérialité et n’était tien de plus qu’un industriel sans goût. Dandysme et industrialisme se disputent la proie d’adorables jeunes gens et jeunes filles et souvent échangent trompeusement leur armure, le dandy faisant montre de son cynisme grossier et l’industriel de la lingerie fine. En tout état de cause, le bois vivant de la massue industrielle aura tôt fait de briser la canne desséchée du dandysme dégénéré ; mais, vivant ou mort, du bois reste du bois, et la flamme de l’esprit vient-elle à luire qu’il doit se consumer dans le feu.

Pourquoi le réalisme, alors qu’il recueille en lui le meilleur de l’humanisme (ce dont on ne saurait lui dénier la capacité) doit-il, lui aussi, pourtant aller à sa perte ? Il peut, bien sûr, s’approprier ce que l’humanisme avait de vrai et d’inaliénable, la culture formelle : cela lui est de plus en plus facilité par la possibilité de traiter scientifiquement et rationnellement les matières d’enseignement (je ne rappellerai à titre d’exemple que les contributions de Becher à la grammaire allemande), et grâce à cet ennoblissement il peut expulser son adversaire hors de sa position ferme. Le réalisme autant que l’humanisme partent du point de vue que le but de toute éducation est de procurer aux hommes l’habileté. Tous deux s’accordent, par exemple, pour dire que l’on doit habituer à toutes les formes de l’expression linguistique, inculquer celles de la démonstration en mathématiques, que l’on doit donc viser à la supériorité dans le traitement d’un matériau et à sa maîtrise. Il est donc inévitable que le réalisme lui aussi reconnaisse finalement comme but ultime la formation du goût et situe plus haut que tout l’activité formelle comme cela est, déjà n partie, le cas. Car, en éducation, n’est-ce pas la valeur de toute matière donnée que d’apprendre aux enfants à en faire quelque chose, à en faire usage ? Bien sûr, seul ce qui peut être utilisé et employé, selon ce que veulent les réalistes, doit être inculqué ; seulement l’utilité ne sera à chercher que dans une activité de formalisation, de généralisation, de représentation, et l’on ne pourra pas repousser cette exigence de l’humanisme. Les humanistes ont raison en ceci qu’il y va principalement d’une éducation aux formes, tort en cela qu’ils la refusent à la maîtrise de tout matériau. Les réalistes sont dans le vrai quand ils exigent que l’on enseigne toutes les matières à l’école, dans le faux lorsqu’ils ne veulent pas voir dans l’éducation aux formes le but principal. Le réalisme peut, à condition d’exercer un juste reniement de soi et de ne pas se laisser aller aux séductions matérialistes, parvenir à surmonter son adversaire et en même temps se réconcilier avec lui. Pourquoi donc maintenant ces tracasseries contre lui ?

Rejette-t-il vraiment la carapace du vieux principe loin de lui et se tient-il à la hauteur de l’époque ? Reconnaît-on l’idée que notre époque a conquise comme la plus chère, ou bien ne prend-on pas, en retrait d’elle, ne position figée, voilà sur quoi juger chacun. Il faut bien voir cette peur indestructible qui oblige les réalistes à reculer d’épouvante devant l’abstraction et la spéculation, aussi voudrais-je en cet endroit placer quelques passages d’Heinsius qui, sur ce point, ne le cède pas aux réalistes rigides. Cela m’épargnera de tirer de ceux-ci des citations qui seraient faciles à produire. Page 9, il est dit : « Dans les écoles supérieures on entendait parler des systèmes philosophiques grecs, ceux d’Aristote et de Platon, de systèmes plus récents aussi, celui de Kant, qui présente les idées de Dieu, de liberté, d’immortalité comme hypothétiques, celui de Fichte, qui pose à la place du dieu personnel l’ordre moral du monde, ceux de Schelling, Hegel, Herbert, Krause, et tous autres noms de découvreurs et annonciateurs de la sagesse supra-terrestre que l’on voudra bien trouver. Que pouvons-nous, disait-on, qu’est-ce que la nation allemande peut bien faire de ces rêveries idéalistes qui ne ressortissent ni aux sciences empiriques et positives, ni à la vie pratique et qui ne sont d’aucun profit pour l’État ? Et quoi encore de cette connaissance obscure qui ne fait que troubler l’esprit de l’époque, conduit à l’incroyance et l’athéisme, déchire les coeurs, effarouche et disperse les étudiants même loin des chaires de leurs apôtres, et va jusqu’à assombrir notre langue nationale tandis qu’elle transforme les concepts les plus clairs du bon sens en énigmes mystiques ? Est-ce là cette sagesse qui doit faire de notre jeunesse des hommes bons et soumis aux moeurs, des êtres raisonnables et réfléchis, de fidèles citoyens, des travailleurs utiles et accomplis dans leur profession, des maris aimants et des pères soucieux de la fondation du bien-être familial ? » Et à la page 45 : « Si nous portons nos regards sur la philosophie et la théologie qui, comme sciences de la pensée et de la foi, ont été élevées au rang suprême pour le bien du monde, que sont-elles devenues par leurs conflits réciproques depuis que Luther et Leibniz ont ouvert la voie ? Les dualisme, matérialisme, spiritualisme, naturalisme, panthéisme, réalisme, idéalisme, supranaturalisme, rationalisme, mysticisme, et tous autres "ismes" abstrus des spéculations et sentiments exaltés que l’on voudra bien trouver : quelle bénédiction ont-ils donc apportée à l’État, à l’église, aux arts, à la culture du peuple ? Pensée et savoir y ont trouvé un élargissement de leur cadre, mais celui-ci en est-il devenu plus sûr, celle-là plus claire ? La religion, dans son dogme, est plus pure, mais la croyance intérieure s’est embrouillée, affaiblie, ses appuis sont brisés, ébranlée qu’elle est par la critique et l’herméneutique, ou bien elle s’est faite exaltation délirante et hypocrisie pharisaïque. Et l’église ? Ah ! Sa vie est discorde ou mort. N’en est-il pas ainsi ? » Pourquoi les réalistes se montrent-ils si contraires à la philosophie ? Par Méconnaissance de leur propre vocation et parce qu’ils veulent de toutes leurs forces rester limités au lieu de devenir illimités. Pourquoi leur haine de l’abstraction ? Parce qu’eux mêmes sont abstraits, parce qu’ils s’abstraient de leur propre achèvement, de l’élan vers la vérité salvatrice.

Voudrions-nous peut-être livrer la pédagogie aux mains des philosophes ? Rien de moins que cela ! Ils risqueraient de s’y montrer assez maladroits. Qu’elle soit confiée à ceux-là seuls qui sont plus que philosophes et, par là même, infiniment plus qu’humanistes ou réalistes. Ces derniers flairent avec justesse que les philosophes aussi doivent aller à leur déclin mais ne soupçonnent pas que ce déclin sera suivi d’une résurrection : ils font abstraction de la philosophie pour atteindre, sans elle, le ciel de ses aspirations, ils la sautent et tombent dans l’abîme de leur propre vide ; semblables au juif errant, ils sont immortels mais non éternels. Seuls les philosophes savent mourir et dans la mort trouver leur propre soi ; avec eux meurt la période de la Réforme, l’âge du savoir. Oui, c’est bien ainsi, le savoir lui-même doit mourir pour, dans la mort, s’épanouir à nouveau comme volonté. Les libertés de pensée, de croyance, de conscience, ces fleurs magnifiques de trois siècles, retourneront dans le sein maternel de la terre afin qu’une liberté nouvelle, celle du vouloir, se nourrisse de leur sèves les plus nobles. Le savoir et sa liberté a été l’idéal de cette époque, enfin atteint sur les hauteurs de la philosophie. Ici parvenu, le héros édifiera son propre bûcher et sauvera sa participation éternelle à l’Olympe. Avec la philosophie notre passé se ferme sur lui-même, et les philosophes sont les Raphaëls de la période de la pensée, en qui le vieux principe trouve, dans le flamboiement d’une magnificence multiple, son achèvement, pour devenir, par rajeunissement, de temporel éternel. Qui veut maintenir le savoir le perdra, mais celui qui y renonce le gagnera. Seuls les philosophes sont appelés à ce renoncement et à ce gain. Ils se tiennent devant le feu déjà allumé et il leur faut, tel le héros mourant, consumer leur enveloppe terrestre s’ils veulent que l’esprit qui ne passe pas devienne libre.

Il faut, dans la mesure du possible, rendre nos paroles plus intelligibles. Le défaut de notre époque se perpétue en ce que le savoir n’est pas achevé et n’est pas amené à sa transparence, en ce qu’il demeure quelque chose de matériel et de formel, de positif, mais ne s’élève pas jusqu’à l’absolu, en ce qu’il noue pèse comme un fardeau. Comme cet ancien, il nous faut désirer l’oubli, boire à l’est du Léthé qui rend bienheureux : sinon on ne s’atteint pas soi-même. Tout ce qui est grand doit savoir mourir et trouver sa transfiguration dans l’abandon à la mort ; seul ce qui est misérable entasse, identiquement à la rigide cour suprême, dossiers sur dossiers, et met en scène les millénaires en de décoratives figures de porcelaine, à la manière des Chinois et de leur indéracinable enfantillage. Le vrai savoir trouve son achèvement tandis qu’il cesse d’être savoir et redevient simplicité d’une pulsion en l’homme – Volonté. Ainsi celui qui a longuement réfléchi à sa « vocation d’homme » en vient-il à plonger en un seul instant toutes les inquiétudes et toutes les pérégrinations de sa recherche dans le Léthé d’un sentiment simple, d’une pulsion qui, dès lors, l’orientera peu à peu : en elle il a trouvé sa vocation. Celle-ci, qu’il suivait à la trace sur les mille et un chemins et sentiers de la recherche, aussitôt reconnue, s’épanouit dans la flamme de la volonté éthique et embrasse son coeur que la recherche ne disperse plus, qui, au contraire, a retrouvé fraîcheur et naïveté.

Élance-toi, élève, baigne, infatigable
Ton coeur terrestre dans le rougeoiement de l’aube.

Telle est la fin et en même temps, l’immortalité et l’éternité du savoir : le savoir qui, redevenu simple et immédiat, comme volonté, se pose et se révèle de nouveau et sous une forme nouvelle en chaque action. Ce n’est pas à la volonté que revient, par nature, la première place, comme voudraient nous le faire croire les gens pratiques, il ne faut pas sauter la volonté de savoir sous prétexte d’accéder aussitôt à la volonté, c’est au contraire le savoir lui-même qui s’achève en vouloir lorsqu’il se dépouille du sensible et qu’il se crée comme cet esprit « qui façonne son propre corps ». C’est pourquoi s’attachent à toute éducation qui ne vise pas à cette mort et ascension du savoir les infirmités de la temporalité, le formalisme et le matérialisme, le dandysme et l’industrialisme. Un savoir qui ne se purifie ni ne se concentre jusqu’à s’arracher vers le vouloir, ou, en d’autres termes, un savoir qui m’alourdirait, réduit à être mon avoir et ma possession au lieu de s’être si intimement uni à ce que je suis que le Moi, se mouvant librement, en rien entravé par un fardeau qu’il aurait à tirer, parcourerait le monde en préservant la fraîcheur de ses sens, un savoir qui n’est pas devenu personnel ne permet qu’une pauvre préparation à la vie. On ne veut pas laisser aller les choses jusqu’à l’abstraction : elle seule pourtant confère à tout savoir concret sa vraie consécration, car par elle la matière est véritablement supprimée et spiritualisée tandis que l’homme en reçoit son authentique et ultime libération. Dans l’abstraction seule est la liberté : l’homme libre seul celui qui a surmonté le donné et repris ce qu’il lui a arraché en le questionnant dans l’unité du Moi.

Si le besoin de notre temps, après la conquête de la liberté de pensée, est de poursuivre celle-ci jusqu’à l’achèvement qui la transformerait en liberté de la volonté et la réaliser comme le principe d’une nouvelle époque, alors le savoir ne peut plus être le but ultime de l’éducation ; mais ce rôle appartient au vouloir né du savoir, et l’expression parlante de ce à quoi l’éducation doit tendre s’énonce : l’homme personnel ou libre. L’essence de la vérité est de se révéler elle-même ; cette révélation passe par la découverte de soi, la libération de tout élément étranger, l’abstraction extrême ou liquidation de toute autorité, la naïveté reconquise. De tels êtres absolument vrais, l’école n’en livre point. En trouve-t-on pourtant qui le sont malgré l’école ? Si celle-ci nous rend maîtres de toutes choses, à la rigueur maîtres de notre nature, elle ne fait pas de nous des natures libres. Aucun savoir, si profond et étendu soit-il, aucune vivacité ni acuité d’esprit, aucune finesse dialectique ne nous préserve de la vulgarité de la pensée ni de la volonté. Ce n’est certes pas un mérite qui revient à l’école si nous en sortons sans égoïsme. Toutes les formes de frivolité satisfaite et de rapacité, d’ambition bureaucratique, d’empressement mécanique et servile, de duplicité, etc... ont partie liée aussi bien avec le savoir étendu qu’avec la formation classique élégante, et comme tout cet enseignement n’exerce aucune espèce d’influence sur notre comportement éthique, il subit souvent le sort de tomber si profondément en oubli qu’il n’est pas employé : on secoue la poussière de l’école. Et tout cela parce qu’on ne recherche sa formation que dans ce qui est formel ou matériel, au mieux dans l’un et l’autre, et non dans la vérité, dans l’éducation de l’homme vrai. Certes les réalistes marquent un progrès en exigeant que l’élève découvre et comprenne ce qu’il apprend : Diesterweg, par exemple, s’entend à parler avec abondance du « principe du vécu ». Seulement, là non plus, l’objet n’est pas la vérité, mais une quelconque positivité (dont fait partie la religion), que l’élève est conduit à mettre en accord et à enchaîner à la somme de ce qu’il possède par ailleurs de savoir positif, sans qu’on lui demande de s’élever au dessus de la simple robustesse du vécu et de la vision théorique ou de poursuivre le travail en faisant fond sur l’esprit acquis à travers cette vision, de produire à partir de lui, bref d’être spéculatif, ce qui revient pratiquement à dire, d’être et agir selon une éthique. Au contraire, éduquer des gens de bon sens doit suffire ; ce n’est pas à des hommes qui se fondent en raison (vernünftig) que l’on vise. Qu’il suffise de comprendre les choses et le donné ; se fonder en raison, cela ne semble pas l’affaire de tout un chacun. Et c’est ainsi que l’on favorise le sens pour le positif, que ce soit du point de vue formel ou, en même temps, matériel, et que l’on apprend à s’accommoder au positif. Non plus qu’en d’autres sphères, on ne laisse en pédagogie la liberté percer, ni s’exprimer la force d’opposition : on exige la soumission. On ne recherche qu’un dressage aux formes et au palpable, et de la ménagerie des humanistes ne ressortent que des lettres, de celles des réalistes que des « citoyens bons à quelque chose » ; les uns et les autres ne sont cependant que des êtres assujettis. Notre bon fond (italique) d’indiscipline est étouffé avec violence et, avec lui, le développement du savoir vers le libre vouloir. L’esprit philistin est alors le résultat de l’existence scolaire. De même que dans notre enfance nous nous habituions à nous faire à tout ce qui nous était imposé, de même, plus tard, nous nous faisons et nous nous adaptons à la positivité, nous nous conformons au temps dont nous devenons les esclaves et les prétendus bons citoyens. Où est donc renforcé, à la place de l’esprit de soumission jusqu’alors entretenu, un esprit d’opposition, où éduque-t-on, à la place de l’homme qui apprend, l’homme qui crée, où l’enseignant se fait-il coopérateur, où reconnaît-il du savoir qu’il se transforme en volonté, où donc l’homme libre, et non l’homme simplement cultivé, vaut-il comme but ? Malheureusement qu’à de rares endroits. Mais on découvrira toujours plus que ce ne sont pas la culture ni la civilisation qui constituent le plus grand devoir de l’humanité mais l’accomplissement de soi. La culture en sera-t-elle plus négligée ? Tout aussi peu que nous avons l’intention de perdre la liberté de penser en l’amenant à se fondre avec la liberté de la volonté et à s’y transfigurer. Lorsque et dès que l’homme met son honneur à se sentir lui même, à se connaître, à s’accomplir, donc dans la conscience et le sentiment de soi, dans la liberté, il tend de lui même à bannir l’ignorance, qui lui fait de l’objet étranger et que la connaissance n’a pas pénétré une barrière et un obstacle. Si l’on réveille en eux l’idée de liberté, les hommes libres renouvelleront, infatigables, leur liberté ; ne fait-on d’eux que des gens cultivés, qu’ils sauront de tout temps s’adapter aux circonstances avec le plus grand raffinement et deviendront des valets de l’esprit servile. Que sont, pour la plupart, nos personnages spirituels et cultivés ? De dédaigneux propriétaires d’esclaves, eux-mêmes esclaves.

Les réalistes auraient le droit de se glorifier de l’avantage de ne pas éduquer des gens simplement cultivés mais des citoyens pleins de sens et utiles ; leur principe « d’enseigner toute chose en relation à la vie pratique » pourrait même valoir comme devise de notre époque, si seulement ils ne comprenaient pas la pratique dans un sens vulgaire. La vraie pratique n’est pas de se frayer un chemin à travers la vie, et le savoir vaut plus que d’être employé à une poursuite de buts pratiques. La pratique la plus haute est celle qui permet à un homme libre de se révéler lui-même, et le savoir qui sait mourir est la liberté qui donne vie. « La vie pratique » ! Par là on croit déjà avoir beaucoup dit, et cependant, les bêtes mêmes mènent une vie tout à fait pratique : aussitôt que leurs mères les ont sevrées de leurs soins théoriques à les nourrir, elles cherchent leur nourriture à loisir à travers champs et forêts, à moins d’être attelées au joug d’une occupation. Scheitlin, en homme versé dans la connaissance des moeurs animales, pourrait conduire la comparaison encore plus loin, jusqu’au coeur de la religion, à en juger pas sa « science du comportement animal », un livre très instructif par le rapprochement qu’il opère entre l’animal et le civilisé, le civilisé et l’animal. Cette intention « d’éduquer les hommes à la vie pratique » ne produit que des gens à principes qui agissent et pensent selon des maximes, et non des hommes qui se font par principe ; des esprits légalistes et non libres. Tout autres sont les hommes dont les pensées et actions se développent et se rajeunissent constamment, différents de ceux qui restent fidèles à leurs convictions : les convictions elles-mêmes restent inébranlables, ne fluent ni ne refluent dans le coeur, tel un sang artériel sans cesse renouvelé ; pour ainsi dire, elles se figent à la manière des corps durs et restent, même conquises et non apprises, quelque chose de sacré. Ainsi l’éducation réaliste a beau se proposer des caractères fermes, accomplis, sains, des hommes inébranlables, des coeurs fidèles, et cela reste pour notre espèce caudataire un gain inestimable, les caractères éternels, pour qui la fermeté ne consiste que dans le flux inlassable d’une création de soi perpétuelle, et qui sont éternels parce qu’ils se font à chaque instant et parce que le mouvement temporel de leurs manifestations continuelles repose sur la fraîcheur et l’activité créatrice qui ne se flétrit ni ne vieillit de leur esprit immortel, ces caractères ne sont pas le produit de cette forme d’éducation. Ce que l’on appelle un caractère sain n’est, même dans le meilleur des cas, que rigide ; s’il veut s’accomplir, il lui faut en même temps supporter la souffrance, le tressaillement et le frémissement de la passion bienheureuse qui lui viennent d’un rajeunissement et d’une renaissance incessants.

Ainsi les rayons de toute éducation se rejoignent-ils tous en un point central : la personnalité. Le savoir, aussi savant et profond, aussi pédant et de mauvais aloi serait-il, ne reste une possession et propriété que dans la mesure où il ne s’efface pas au point invisible du moi, pour, delà, resurgir plein de force, comme volonté, comme esprit suprasensible et insaisissable. Le savoir subit cette transformation lorsqu’il cesse de n’adhérer qu’à des objets, lorsqu’il devient savoir de soi, ou, si cela devait paraître plus clair, lorsqu’il est devenu savoir de l’idée, conscience de soi de l’esprit. Alors il s’inverse pour ainsi dire en pulsion, en instinct de l’esprit, en un savoir sans conscience, dont chacun peut au moins se faire une idée en le comparant à tant d’expériences étendues, sublimées en ce sentiment que l’on éprouve dans sa simplicité et que l’on nomme le tact : tout savoir de vaste portée, tiré de ces expériences, se concentre en un savoir instantané avec lequel chacun détermine sur le champ son action. Mais le savoir doit pénétrer jusqu’à ce point d’immatérialité en sacrifiant ses parties périssables et en devenant, désormais, immortel – Volonté !

Que le savoir ne se soit pas purifié jusqu’à devenir volonté, effectuation de soi, pratique pure, voilà l’état de chose qui explique la détresse de notre éducation actuelle. Les réalistes ont ressenti le manque, n’y ont remédié cependant que de façon bien pitoyable, en formant des mentalités pratiques dépourvus d’idées et de liberté. La plupart des étudiants sont un exemple vivant de cette triste tournure que prennent les choses. Courtaudés de la plus belle façon, ils courtaudent à leur tour, dressés, ils dressent encore. Mais toute éducation doit se faire personnelle, et partant du savoir, ne jamais perdre de vue qu’il ne doit pas être un avoir mais le Moi lui-même. En un mot, il ne s’agit pas de développer le savoir, mais d’amener la personne à son épanouissement. Le point de départ de la pédagogie ne pourra plus être le désir de civiliser mais celui de développer des personnes libres, des caractères souverains ; voilà pourquoi la volonté, que l’on a jusqu’à présent si violemment opprimée, ne devra pas être affaiblie plus longtemps. Puisqu’on affaiblit pas le besoin de savoir, pourquoi donc affaiblirait-on celui de vouloir. Que l’on veille aussi à l’un si l’on veille à l’autre. L’insubordination et l’entêtement de l’enfant ont autant de droit que son désir de savoir. On met tout son soin à stimuler ce dernier ; que l’on provoque donc aussi la force naturelle de la volonté, l’opposition. L’enfant, à ne pas apprendre à sentir ce qu’il est est, manque précisément le principal. Que l’on ne réprime pas sa fierté, sa franchise. Ma propre liberté reste assurée contre son arrogance. Car si la fierté dégénère en bravade, l’enfant veut me faire violence. Cela, moi qui suis autant que lui quelqu’un de libre, il ne m’est pas nécessaire de l’accepter. Faut-il cependant que je m’en défende en usant du commode paravent de l’autorité ? Non, je lui oppose la fermeté de ma propre liberté, ainsi l’arrogance des petits se brisera d’elle même. L’homme total n’a pas besoin d’être une autorité. Si la franchise se fait insolence, celle-ci perdra sa force devant la douce puissance d’une femme authentique, devant sa maternité, ou devant la fermeté de l’homme ; on est très faible lorsqu’on doit faire appel à l’autorité, et l’on pèche lorsqu’on croit améliorer l’insolent en le soumettant à la crainte. Exiger crainte et respect, autant de choses qui appartiennent, avec la période disparue, au style Rococo.

Que déplorons-nous donc lorsque nous considérons les défauts de la formation scolaire actuelle ? Que les écoles restent soumises à l’ancien principe d’un savoir privé de volonté. Le principe nouveau est celui du vouloir comme transfiguration du savoir. Aussi, nul besoin de « concordat entre l’école et la vie », mais que l’école soit vie et, là comme ailleurs, qu’on donne pour tâche à la personne de se révéler elle-même. Que l’éducation universelle de l’école soit éducation à la liberté, et non à la soumission. Être libre, telle est la vraie vie. La considération que l’humanisme était sans vie aurait dû amener les réalistes à cette reconnaissance. Cependant on apercevait dans l’éducation humaniste que son incapacité à rendre apte à la prétendue vie pratique (bourgeoise) et non personnelle), et l’on recherchait, par opposition à cette éducation purement formelle, une éducation matérielle, avec l’idée qu’en procurant des instruments utilisables dans les échanges sociaux on ne ferait pas que surmonter le formalisme mais que l’on apaiserait aussi le besoin le plus haut. Seulement l’éducation pratique reste très en arrière d’une éducation personnelle et libre : si celle-là confère l’habileté nécessaire pour faire son chemin dans la vie, celle-ci procure la faculté de faire jaillir de son propre fonds l’étincelle de vie ; si celle-là prépare l’individu à se trouver chez lui dans le monde donné, celle-ci lui enseigne à l’être en lui-même. Nous ne sommes pas tout aussi longtemps que nous agissons en membres utiles à la société ; nous ne pouvons le devenir parfaitement que lorsque nous sommes des êtres libres, des personnes qui puisons dans notre propre fonds, qui nous créons nous-mêmes.

Si donc l’idée et le besoin des temps nouveaux est la liberté de la volonté, la pédagogie doit se proposer, comme son principe et sa fin, la formation de la libre personnalité. Les humanistes comme les réalistes se limitent encore au savoir, et, dans le meilleur des cas, veillent à la liberté de penser ; ils font de nous, par une libération théorique, des penseurs libres. Par le savoir cependant nous ne devenons libres qu’intérieurement (une liberté, du reste, à laquelle il ne faudra plus renoncer), extérieurement, avec toute notre liberté de conscience et de pensée, nous restons dans un état d’esclavage et de soumission. Et pourtant c’est cette liberté intérieure et vraie, la liberté éthique. C’est avec cette éducation seulement, universelle par cela qu’en elle l’homme le plus humble coïncide avec le plus élevé, que nous débouchons sur la véritable égalité de tous, l’égalité de personnes libres : seule la liberté et égalité.

On peut, si l’on veut un nom, placer au-dessus des humanistes et des réalistes les moralistes, puisque ces derniers visent à une formation éthique. On objectera aussitôt que ceux-ci voudront nous inculquer les lois positives des moeurs et que, au fond, il en fut toujours ainsi. Qu’il en fût toujours ainsi montre que ce n’est pas ce que j’ai en tête, et que je veuille savoir la force d’opposition éveillée, la volonté propre transfiguré, et non brisée, devrait suffire à expliquer la différence. Du reste, pour différencier l’exigence ici posée même des meilleurs efforts réalistes (que l’on se rapporte par exemple à l’exigence exprimée, p.36, dans le programme récemment paru de Diesterweg et qui s’énonce ainsi : « La faiblesse de notre école, comme celle de notre éducation en général, gît dans le manque de formation du caractère. Nous ne développons aucune intention morale »), je préfère dire que nous avons besoin désormais d’une éducation personnelle (et non d’une imprégnation de l’intention morale). Si l’on veux donner un nom en « ...iste » à ceux qui suivent ce principe, je veux bien qu’on les appelle personnalistes.

En conséquence, pour rappeler encore une fois Heinsius, le « vif souhait que la nation a de voir l’école se rapprocher de la vie », ne pourra être accompli que lorsqu’on reconnaîtra la vie authentique dans la personnalité achevée, dans l’autonomie et la liberté, puisque celui qui tend à ce but n’abandonne rien de ce qui était bon chez les humanistes ou les réalistes, il l’élève au contraire infiniment plus haut et l’ennoblit. Le point de vue national que prend Heinsius ne peut pas non plus être prôné comme juste : seul, en effet, le point de vue de la personne est juste. Seul l’homme libre et personnel est un bon citoyen (les réalistes), et, même en dépit du manque d’une culture spéciale (de savant, d’artiste, etc...), un juge au goût raffiné (les humanistes).

Dès lors si l’on nous demandait en conclusion d’exprimer brièvement quel but notre époque doit atteindre, nous formulerions le déclin nécessaire de la science dénuée de volonté et l’ascension du vouloir conscient de soi qui s’achève dans le resplendissement de la personne libre, à peu près de la façon suivante : le savoir doit mourir pour ressusciter comme volonté et, comme personne libre, se créer chaque jour à nouveau.

Max Stirner , 1842.

http://www.non-fides.fr/?Le-faux-principe-de-notre

Sich von den Zwängen des Alltäglichen lösen…


Sich von den Zwängen des Alltäglichen lösen...für die völlige Wiederaneignung unseres LebensAm 3. September wird es eine große Demonstration auf den Straßen Berlins geben, mit welcher der Protest gegen steigende Mieten, Luxussanierungen und -modernisierungen und der daraus resultierenden Verdrängung und Vertreibung in die Öffentlichkeit getragen werden soll.

http://mietenstopp.blogsport.de/demo/

Ein weiterer Aufruf zur Demo mit dem Titel “Sich von den Zwängen des Alltäglichen lösen…” ist in den letzten Tagen auf den Mauern der Stadt aufgetaucht.

Es ist offenkundig: die herrschende Ordnung befindet sich in einer tiefen Krise. Eigentlich wissen alle Bescheid, dass es so nicht weitergehen kann. Die Antwort der Politik auf die Probleme ist der soziale Angriff von Oben, ganz im Sinne des Kapitals und des Profits: alles für die Wirtschaft, nichts für den Menschen. Zumindest nicht für diejenigen, welche nicht die Privilegien der besitzenden Klasse genießen. Sozialabbau, Lohnkürzungen, prekäre Arbeitsverhältnisse und Arbeitslosigkeit sind die Konsequenzen die wir zu spüren kriegen. Gleichzeitig wird die Stadt verscherbelt. Großbauprojekte, Wohnraumsanierung und die Umgestaltung des öffentlichen Raums gehen einher mit Mieterhöhung, Verdrängung und sozialer Kontrolle. Der Urbanismus der modernen Zeit lässt jegliches Leben ersticken.

Sich von den Zwängen des Alltäglichen lösen…

Müssen wir das alles so hinnehmen? Nein, im Gegenteil.
Es gibt viele Möglichkeiten durch unser Handeln in diesen Prozess einzugreifen und das Bestehende in Frage zu stellen. Damit meinen wir weder den Gang zur Wahlurne noch den Bürger_innentscheid, denn dass der Senat und seine Schergen auf unsere Meinung scheißt haben sie in der Vergangenheit zu Genüge bewiesen.

Wir wollen vielmehr nachhaltige, selbst-organisierte Strukturen, wie sie in vielen Kiezen bereits im entstehen sind als Bezugspunkte nehmen, damit die Menschen zusammen kommen, die von den selben Problemen betroffen sind.
Wir wollen mit den Möglichkeiten, unseren Alltag anders zu organisieren, experimentieren. Jenseits jeglicher Autorität und Institution.
Wir wollen die Ursachen der Probleme ergründen um sie anzugreifen und unser Leben in die eigenen zu Hände nehmen. Solidarisch und selbstbestimmt.
Wir wollen die trostlosen Betonwände durch Plakate, Wandzeitungen und Parolen zum Sprechen bringen um die zu Wort kommen zu lassen die sonst nicht gehört werden. Wir wollen uns die öden Freiflächen aneignen und zu Gemeinschaftsgärten und Nachbarschaftstreffs umfunktionieren.
Wir wollen die leerstehenden Häuser mit Leben füllen und den Verantwortlichen für Verdrängung einen Strich durch die Rechnung machen. Wir wollen den Glasfassaden der Konsumwelt ihren falschen Glanz rauben, die Überwachungskameras erblinden und die Bagger auf der Luxusbaustelle streiken lassen. Wir wollen die Verhältnisse zum Tanzen bringen.

… für die völlige Wiederaneignung unseres Lebens

Mietenstopp-Demo // 3. September // 14 Uhr Hermannplatz

http://www.abc-berlin.net/sich-von-den-zwaengen-des-alltaeglichen-loesen

Riot in Darwin detention centre on Muslim holy day


ASYLUM seekers are allegedly rioting at the Darwin detention centre after two fires broke out on a Muslim holy day.

Paramedics, firefighters, and police were called to the complex, in the Darwin suburb of Berrimah, after a thick, dark plume was seen coming from buildings.

There have also been reports of rock-throwing and rioting.

The fire coincides with Muslim holy day Eid al-Fitr which marks the end of the month-long of fasting of Ramadan.

A source inside the centre said no detainees were allowed to attend Darwin Mosque today to take part in the festivities.

Immigration spokesman Sandi Logan said fire-fighters managed to extinguish an initial fire but a second blaze broke out.

This secondary blaze appears to have caused the most damage. Two water cannons were used to extinguish the large fire which burned for the about an hour.

Mr Logan said they did not know what property had been damaged.

Security guards are patrolling a perimeter inside the detention centre grounds.

Police have been stationed at posts on the external fence.

The Federal Immigration Department confirmed there was an incident at the centre but said it was too early to comment.

A press conference is expected to be held later today.

The drama unfolded as the High Court prepares to reveal the fate of the federal government’s controversial Malaysian refugee swap deal.

The court’s full bench will rule on the policy’s lawfulness this afternoon after a challenge brought on behalf of asylum seekers facing deportation.

Refugee lawyers want the deal struck down, arguing that Immigration Minister Chris Bowen does not have the power to send asylum seekers to a country that has no legal obligations to protect them.

They also argued that sending unaccompanied minors to Malaysia would breach Mr Bowen’s duty of care as their legal guardian to act in their best interests.

But commonwealth Solicitor-General Stephen Gageler argued the government could lawfully declare Malaysia a safe third country even though it had no domestic or international legal obligations to protect asylum seekers.

The court issued an injunction against any deportations until its verdict was delivered.

The Department of Immigration and Citizenship says more than 330 detainees will be flown to Malaysia “as soon as practicable” if the court upholds the policy.

Under the deal, the government plans to send 800 asylum seekers to Malaysia in exchange for 4000 already processed refugees.

http://www.dailytelegraph.com.au/news/national/fire-burning-at-darwin-detention-centre-as-detainees-throw-rocks-from-inside-the-gates/story-e6freuzr-1226126312289

http://signalfire.org/