
Una cultura libertaria de poco más de 100 años respalda la práxis anarquista que comparten hoy los/as anarquistas costarricenses. Algunos investigadores aseguran que para el siglo XIX ya se habían hecho presentes en Costa Rica las ideas anarquistas de manera clara y explícita.
El estudio de las ideas de Antonio Zambrana, socialista y anarquista, le ubican como quien pudo ser el primer expositor sistemático del pensamiento anarquista en el país. Otras informaciones también señalan que desde principios del siglo XX hasta el año 1920, muchos intelectuales de éste pequeño país, estuvieron apasionados por el pensamiento de L. Tolstoy y el anarquismo.
Tampoco estaríamos haciendo justicia a la historia del anarquismo en Costa Rica, si olvidáramos la influencia de los emigrantes franceses, que en 1920 establecieron una colonia anarquista en Parrita con el aporte e influencia del español Anselmo Lorenzo, Carlos Malato y el trotamundos ruso y ácrata, Pedro Kropotkin presentes en algunas de las publicaciones del sector obrero, artesal e intelectual local.
El historiador Mario Oliva, narra que ya a comienzos del siglo XX la tendencia socialista reformista tenía un peso considerable en nuestros artesanos y obreros; entre 1909 y 1914 esta postura estaba bien arraigada e influía en la dirección del movimiento trabajador; pero desde 1911 en adelante tuvieron que enfrentarse a la creciente organización anarquista que prendía rápidamente en amplios sectores de los trabajadores urbanos y en número considerable de intelectuales.
Bajo este contexto, de fermento y auge del pensamiento y la acción anarquista en Costa Rica, se crea una plataforma cultural y política que tiende a partir de la segunda década del siglo XX, a enfrentar tanto el liberalismo como al socialismo reformista.
La influencia del anarquismo “criollo”, fue trascendental para el movimiento obrero costarricense, anarquismo del cual debemos subrayar el carácter clasista que le dio a la lucha, su internacionalismo, la concepción de autonomía y conciencia de clase respecto al movimiento obrero y trabajador en el resto del mundo.
Entre 1909 y 1914 proliferaron los centros de estudios, bibliotecas populares, escuelas nocturnas para trabajadores, circulación de libros, periódicos socialistas y organizaciones laboristas. Todo esto venido de sus propias posibilidades y esfuerzos.
También fueron los años en que cada uno de los miembros del movimiento trabajador aparentemente unitario, comienza a fracturarse y desarrollarse por caminos diferentes. Unos se integrarían al sistema dominante. Los otros, en parte influenciados por el pensamiento y la acción desde el anarquismo, tendieron a profundizar los desacuerdos y contradicciones con el orden de cosas establecido.
Parece ser que el posicionamento maduro del ideario anarquista costarricense e internacional, es realizado mediante la creación del Centro de Estudios Sociales Germinal a principios de 1912. Centro cuya propuesta y perspectiva cultural proletaria eran: combatir los prejuicios sociales, religiosos y políticos que retardaban la evolución de los trabajadores y el desarrollo integral de la persona.
Hoy, desde una perspectiva en cuya esencia se leen los principios primigenios del Centro de Estudios Sociales Germinal de mediados del siglo pasado, la Organización Anarquista Costarricense propone retomar el ideario anarquista del Centro Germinal original, y desde una lectura actualizada de la realidad social y cultural costarricense, desarrollar una propuesta (cultural y educativa) integral, acorde a los tiempos y las necesidades urgentes de transformación social del entorno nacional del cual participamos.
El ideario del Centro de Estudios Sociales Germinal, está vivo, nos hace un llamado a retomarlo, reanimar su esencia y actividad desde una propuesta y perspectiva anarquista vigente...
El Anarquismo en Costa Rica (segunda parte)
Hacia fines de 1909 un grupo de intelectuales encabezados por Omar Dengo, Joaquín García Monge, Carmen Lira, el dirigente obrero Juan Rafael Pérez y otros, fundan el Centro de Estudios Sociales Germinal, como un centro de fuerza intelectual para la clase trabajadora. El Centro Germinal se encontraba instalado en un segundo piso, en las proximidades de la Rambla.
El Centro tenía como propósitos centrales establecer cursos libres de ciencias sociales, conferencias y sesiones públicas, organizó una biblioteca de consulta popular, dar veladas con representaciones de obras dramáticas de propaganda social, publicar y contribuir para que se publique; fundar centros de su misma índole, y establecer relaciones a nivel internacional y local con otros centros de similar importancia.
En 1913 bajo su dirección se organizó la Federación General de Trabajadores (CGT) nacionales. El Centro Germinal tenía las típicas características de las agrupaciones anarquistas; en su local estaba izada la bandera roja y negra, donde se congregaban por las noches obreros de los distintos talleres de la capital, en sus salas se colgaban los retratos de Emilio Zolá y de Eliseo Reclus.
Sus reuniones tenían la particularidad de ser informales, sin mesas directivas, y los miembros se esparcían por el local de reunión. Al comenzar cantaban un himno libertario llamado “Hijos del Pueblo”.
En esta reunión se estudiaban los sistemas de organización moderno de los trabajadores, de aquí salió la idea de la Federación. Éste centro no sólo impulsó la idea de una organización nacional de los artesanos y obreros del país sino que empujó la conciencia antipatronal.
El Centro ayudó a fortalecer las posiciones anarquistas, inculcando en los trabajadores las ideas anticlericales, el abstencionismo doctrinario, el antiparlamentarismo y el sindicalismo. Ideas que salían divulgadas en la revista Renovación. Así las ideas anarquistas contribuyeron a expresar con vehemencia el sentir de la clase trabajadora contra aquellos que les explotaban y oprimían.
Desarrolló también el Centro Germinal, lo que denominaron “propaganda revolucionaria”, trasladándose a las comunidades, distribuían panfletos, daban discursos y conferencias sobre temas y problemáticas de interés para los trabajadores y civiles en general.
El Centro Germinal quien desde su creación tuviera una estrecha y fraternal relación con los trabajadores y sus organizaciones impulsó en 1913 la celebración por primera vez del Primero de Mayo en Costa Rica. En el local del Centro Germinal, desde mediados de abril de ese año se reunían delegados de casi todas las asociaciones obreras a preparar la celebración del Primero de Mayo.
Se le incitaba a los trabajadores a suspender sus labores y a protestar contra todas las injusticias a las que son sometidos los trabajadores en el mundo, recordando los acontecimientos de Chicago cuando los trabajadores norteamericanos en 1886 realizaron una huelga para reducir la jornada diaria de trabajo a ocho horas máximo, y fueron masacrados.
Los organizadores consideraban pertenecer a un movimiento obrero mundial, que sobrepasaba no sólo las fronteras geográficas, sino religiosas, de raza, de nacionalidad e ideas políticas. Esto se evidencia tanto en el manifiesto de invitación para celebrar el Primero de Mayo como en los discursos pronunciados por el motivo.
No faltaron los obstáculos para la realización de esta celebración clasista, sin embargo este 1° de Mayo se tradujo en concentración de fuerza y de la clase trabajadora costarricense. Es sobre la base de esta tradición de la clase trabajadora e intelectual anarquista que la OAC, promueve el restablecimiento de lo que denominará en adelante Centro de Estudios Anarquistas Germinal en Costa Rica.
El Centro de Estudios Anarquistas Germinal es en su concepción más original, reivindicado por la Organización Anarquista Comunista de Costa Rica, como el órgano responsable por la extensión y difusión político ideológica anarquista, así como por la acción social y cultural ácrata,
tal y como lo realizó el Centros Germinal en Costa Rica y los Centros Germinal en otras latitudes mundiales.
De los principios del CEAG:
En tanto que:
La libertad,
El apoyo mutuo,
La solidaridad humanista,
La autogestión,
El respeto a la diversidad cultural y la diferencia,
El internacionalismo,
El trabajo cooperativo y coolaborativo,
La democracia directa,
La descentralización y
La participación son principios rectores de una sociedad y un estilo de vida anarquista, estas serán guías o principios orientadores del Centro de Estudios Anarquistas Germinal.
De sus fines y acciones principales:
El Centro de Estudios Anarquistas Germinal es un órgano responsable por la formación y desarrollo integral de los/as miembros de la OAC.
Busca la libre participación de sus miembros en acciones de extensión, difusión social y cultural de la visión de mundo anarquista.
Para este fin buscará articular los recursos materiales e intelectuales del acervo ácrata internacional y local.
El CEAG buscará fomentar y promover actividades en el marco de una cultura libertaria.
EL CEAG respaldará consciente y militantemente en sus actividades a la OAC costarricense.
El CEAG, es parte activa y coherente de la tradición libertaria de Centros Germinales y Ateneos Libertarios en el contexto mundial.
Serán símbolos y emblemas del CEAG, todos aquellos utilizados y reivindicados por la cultura libertaria mundial con los cuales se identifiquen libremente sus miembros.
La investigación de la historia del anarquismo local, publicaciones y apoyo a las iniciativas propagandísticas ácratas, así como el estudio y capacitación continua de sus miembros, serán de interés permanente para el CEAG.
La divulgación impresa de las actividades y acciones por realizar será hecha por medio del órgano impreso de la OAC, llámese Periódico Anarquista Agitando Mentes.
http://akratas.blogspot.com/2007/10/el-anarquismo-en-costa-rica-segunda.html

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