venerdì 20 gennaio 2012

[Antifaschistische Aktion] Nacionalistas autónomos: Neonazis en transformación


Nacionalistas autónomos: Neonazis en transformación

Antifaschistische Aktion – Colonia

(Artículo publicado en la revista “El Viejo Topo” nº263, diciembre 2009)

Llevan gorras de béisbol y sudaderas, escuchan “hip hop” y propagan el “Black Bloc”: de unos años para acá los nazis han evolucionado, siendo su cara más visible los así llamados “nacionalistas autónomos” (“Autonome Nationalisten”). Al menos desde que saltase a los titulares el ataque de los “nacionalistas autónomos” a un grupo de periodistas durante la manifestación del 1 de mayo de 2008 en Hamburgo, los neonazis han adoptado un nuevo estilo. La cabeza rapada, las botas y las cazadoras bomber han dejado paso a los pañuelos palestinos, los “piercings” y el “agitprop”.

¿De dónde proceden los “nacionalistas autónomos”?

Los “nacionalistas autónomos” proceden de la periferia de las Freien Kameradschaften. Se trata de neonazis que, aunque se llaman a sí mismos “independientes” y no tienen vínculos con partido alguno, están organizados en grupos jerarquizados y cooperan estrechamente con el NPD y su organización juvenil, “Junge Nationaldemokraten” (“Juventudes Nacionaldemócratas”) (JN).

En prácticamente cada una de las grandes ciudades alemanas existe una Kameradschaft, ya se trate de la Kameradschaft de Aachen, de Hamm o la Celle 73. De estos grupos, que se tienen por la “resistencia nacional libre”, se desarrollaron los “nacionalistas autónomos”, cuya aspiración es la de llevar a la calle la “verdadera revolución nacionalsocialista”. Ya las SA escribieron en sus estandartes en la década de los 20 y 30 “revolución desde la derecha” y buscaron realizarla mediante la violencia callejera.

Los primeros comienzos de los “nacionalrevolucionarios” entre los neonazis se dieron a partir de la década de los 70 en la RFA. La genealogía de los “nacionalistas autónomos” se remonta a las organizaciones afines a la “Aktion Neue Rechte”, una escisión del NPD (Partido Nacionaldemócrata de Alemania –neonazi-, por sus siglas alemanas), que en los 70 y 80 trató de dotar de un contenido nacionalista y racista a los movimientos pacifista y ecologista. Fue el neonazi Michael Kühnen [1], líder del “Gesinnungsgemeinschaft der Neuen Front” (Movimiento del nuevo frente) en los 80 quien por primera vez reivindicó las formas de organización y la estética de los autónomos alemanes. Por iniciativa de Christian Worch, los neonazis ocuparon una casa en Berlín en 1990.

La “Kameradschaft Tor” berlinesa, que sería prohibida en 2005, fue uno de los precedentes de los “nacionalistas autónomos”. En el 2002 se unieron a otras Kameradschaft para formar los “Nacionalistas Autónomos de Berlín”, que reclamaron, entre otras acciones, la creación de un “centro juvenil nacional” con la ocupación de varias casas abandonadas. Los miembros de la Kameradschaft Tor crearon un nuevo código de vestimenta y se concentraron especialmente en el trabajo anti-antifa. Con el uso de grafitis, ataques contra militantes de izquierda e inmigrantes y acciones directas contra concentraciones de la izquierda, delimitaron el campo de acción de los actuales “nacionalistas autónomos”.

En 2004 neonazis de la cuenca del Ruhr en Renania del Norte-Westfalia emplearon por vez primera la expresión “nacionalistas autónomos” y estrecharon contactos con los grupos de Berlín. Se evidenciaba así la tendencia también en el oeste. En Renania del Norte-Westfalia estuvo en activo hasta el 2006 el “Aktionsbüro Westdeutschland2 (AB West), una estructura central de coordinación para los neonazis “independientes” y los “nacionalistas autónomos”. Después vinieron otras estructuras y redes: la “Aktionsgruppe Ruhr-Mitte” (AG Ruhr-Mitte) trató de mejorar el trabajo conjunto con los “nacionalistas autónomos” en la cuenca del Ruhr, su homólogo en Renania es el “Aktionsgruppe Rheinland” (AG Rheinland).

El término de “autónomo” remite casi exclusivamente a la estética de los “nacionalistas autónomos”. El concepto tiene aquí otro significado que en la izquierda radical.

¿Qué es lo “nuevo” de los “nacionalistas autónomos”?

Cambio de estilo y de estética: Los “nacionalistas autónomos” suponen un cambio de estilo y de estética con respecto a la mayor parte de lo que conocemos como escenografía neonazi: “Fight the System”, escriben sin pudor tomando un eslogan de una lengua extranjera. No se ven en sus carteles y pegatinas letras góticas, sino tipografías modernas. En vez de favorecer la música marcial o el machacón rock de derechas prefieren a los grupos de pop alemanes cuyos textos apuntan a tendencias musicales vagamente “de izquierdas” o “alternativas”. La forma de vestir está tomada de la subcultura juvenil del hardcore o el hip hop. Vistiendo sudaderas negras, pantalones de cintura baja y gorras de béisbol apuntan claramente al estilo de la izquierda extraparlamentaria. De este modo, con su apariencia urbana y moderna, se diferencian los “nacionalistas autónomos” significativamente de la mayor parte de sus camaradas de la extrema derecha.

La apariencia “modernizada” tiene aún otra consecuencia: los “nacionalistas autónomos” nos son reconocibles como neonazis. Pueden estar en público sin ser molestados y no han de justificar su imagen derechista en las escuelas, centros educativos o en el trabajo. Los neonazis vestidos “normal” tienen mayores oportunidades de integrar a otros jóvenes en sus estructuras que si se visten con los clichés habituales de la extrema derecha. La entrada en el mundo de los neonazis será más fácil, y continuar con una vida “normal”, algo posible. Proporciona igualmente a las estructuras de los “nacionalistas autónomos” la particiación en la vida de la extrema derecha y la violencia y la experiencia colectiva en las manifestaciones.

Muchos “nacionalistas autónomos” son relativamente jóvenes. Su cambio en el vestir no procede de una estrategia de infiltración por parte de los neonazis, sino de su estilo de vida urbano y de la moda y lo cool. Un antiguo miembro de los “nacionalistas autónomos” ha declarado que sintió la entrada como una “liberación”: antes en el mundo de los neonazis había que seguir unas características determinadas en la música, en el vestir, en la comida, por las cuales tenías que guiarte. En los “nacionalistas autónomos”, en cambio, podías escuchar lo que querías, podías irte a comer a un kebab, podías vestir ropa alternativa. La gente lo hacía con satisfacción. No tenías por qué responder ante nadie si no ante ti mismo por lo que haces y por lo que te gusta. (Antifaschistisches Infoblatt, Nr 82, primavera 2009). Los “nacionalistas autónomos” no son “modernizadores” en un sentido clásico, si no que de hecho han creado estructuras en la escena neonazi aceptables en un estilo moderno y urbano, incluso llamativo.

“Black bloc” y la adopción de una iconografía izquierdista: A la intención de dotarse de un habitus “revolucionario” acorde con los tiempos pertenece también el intento de adoptar una iconografía izquierdista, llevarla a su contexto y dotarla de un contenido racista. Los “nacionalistas autónomos” hacen frecuentemente uso de iconografía izquierdista, como por ejemplo cambiando los caracteres de “Antifaschistische Aktion” por los de “Nationale Sozialisten” o dibujando un círculo blanco en la bandera roja, dentro del cual hay que imaginar la cruz gamada de la original [en Alemania la exhibición de simbología nazi está prohibida por ley, N.T.].

Otros motivos apreciados por los nuevos neonazis son la reinterpretación del logotipo de una campaña Antifa en la escena hardcore, “Good Night White Pride” (Buenas noches orgullo blanco), convertido en “Good Nigh Left Side” (Buenas noches izquierda) y especialmente el motivo, apreciado por los punks, de “Gegen Nazis” (Contra los nazis) por el “Gegen Chaoten” (Contra los anarquistas), dejando algo muy claro: su ideología no se ha movido ni un milímetro. Así se mantienen el credo sobre la comunidad étnica (Volkgemeinschaft), raza y nación, la pulsión derechista y la centralidad de la noción de orden.

Axel Reitz, Kameradschaftsführer de la localidad renana de Pulheim, cerca de Colonia, definió el concepto de “nacionalistas autónomos” como sigue: “Estos autónomos copian el estilo y la manera de vestir de las estructuras de izquierda y cómo desde la izquierda se agita la cultura juvenil, por esa razón ocuparemos con nuestros contenidos estos conocidos símbolos y estilos y los interpretaremos de acuerdo con nuestro discurso […] De esta manera aparece la posibilidad, por así decir inexplorada, de alejarse de la conocida imagen de los “fascistas” que hasta ahora ha penetrado, procedente de países enemigos, en el campo de la política y de la cultura de manera abrumadora. Nosotros, y no sólo los guarros Antifa [2], podríamos dibujar grafitis, se inadaptados y hip, y así podríamos alcanzar una clientela que hasta la fecha nos es inaccesible”. El propio Reitz sin embargo no ha adoptado este estilo y su relación con partidos de extrema derecha es menos dogmática que pragmática.

Como característica distintiva de los “nacionalistas autónomos” destaca su propia estética en las manifestaciones. El “descubrimiento” es aparecer encapuchados y como un bloque cerrado, combinando la fascinación por la estética de la violencia y una apariencia cerrada como grupo de afinidad, y encuentran en el Black Bloc su expresión. También aquí los neonazis de la capital encabezaron la propuesta. El primer bloque negro en una manifestación neonazi tuvo lugar en 2004 en Berlín. En novienbre de 2005, 20 neonazis del espectro berlinés de los “nacionalistas autónomos” salieron al encuentro de una manifestación antifascista, pero hubieron de retroceder por la policía. Los “nacionalistas autónomos” copian frecuentemente las formas de manifestación de la izquierda radical, especialmente el Black Bloc, el carácter unitario y cerrado del cual les fascina. Las otras razones de la izquierda radical para formarlo y los otros significados que pueda tener para la izquierda no juega aquí ningún papel. El Black Bloc neonazi debe entenderse como un bloque independiente de particiantes que precede a una manifestación neonazi, vestidos de negro y en formación, una “avanzadilla de hombres de acción decididos a emprender acciones en el campo político” contra el “depotismo policial” y los adversarios políticos. Este estilo se corresponde con la imagen que tienen de sí mismos los militantes de la extrema derecha y la supuesta exigencia radical de los “nacionalistas autónomos”, un estilo que buscan enfatizar con consignas como “resistencia contra este sistema […] contra los polis y demás enemigos del pueblo y las fuerzas que apoyan este sistema” o “Support your local Black Bloc! Destroy this System! Refight your country!”. Todo esto tiene menos que ver con el contenido que con la escenificación de la acción, el atractivo con la estética y la conexión con la militancia más joven. Por eso es siempre tan importante afirmar la masculinidad individual y reafirmarse continuamente para desafiar a las imágenes del enemigo: la izquierda y la policía. En consecuencia tambien buscan, sobretodo en los márgenes de las manifestaciones, la confrontación con la policía y los militantes antifascistas. Lo que es nuevo es el carácter público de la violencia y el número de participantes, de más de cien neonazis. Otros sectores de la extrema derecha sin embargo rechazan el “comportamiento propio de hooligans” y la “vestimenta izquierdista” de los “nacionalistas autónomos”, según los cuales, estos no están en posición de llevar el contenido político a su único objetivo: el pueblo alemán. No representarían ningún movimiento con el que la gente pudiese identificarse. Todo esto es una crítica de las Freien Kameradschaften que busca su unión con el NPD.

El secuestro de la iconografía y de formas de acción de grupos políticos de la oposición por parte de los (neo)nazis dista de ser nuevo. Ya en la década de los 20 y 30 el emergente nacionalsocialismo actuó del mismo modo: los nacionalsocialistas se sirvieron de formas políticas y culturales del movimiento obrero con la esperaza de apropiárselas y reemplazarlas con un contenido fascista. Así lo hicieron las SA desde el comienzo a través de las manifestaciones de masas, hasta entones patrimonio exclusivo del movimiento obrero. Para hacer más atractivas las manifestaciones, cantaban canciones obreras, pero modificando el texto.

¿Cómo actúan los “nacionalistas autónomos”?

Los “nacionalistas autónomos” son relativamente activos en algunos estados federados de Alemania mientras que en otros apenas tienen presencia. El mayor compromiso desarrollado por los “nacionalistas autónomos” se da por ejemplo en Berlín, donde el concepto tiene sus raíces, o en Turingia. Pero por encima de todo el grueso de estos militantes neonazis se encuentra en Renania del Norte-Westfalia.

No han sido sino estos militantes neonazis quienes a menudo han protagonizado agresiones a personas que no pertenecen a su visión del mundo o que perciben como enemigos. En Stolberg (Aquisgrán), un grupo de neonazis armados atacó a los asistentes a un concierto de punk antifascista en agosto de 2007. En Leverkusen, “nacionalistas autónomos” atacaron repetidamente en invierno de 2007-2008 a jóvenes de izquierda. En la tarde del 9 de noviembre de 2007 unos 25 neonazis, entre ellos varios “nacionalistas autónomos”, atacaron a los participantes de una manifestación antifascista en conmemoración de la noche de los cristales rotos en la estacón de Leverkusen-Opladen e hirieron gravemente a una persona.

Destaca la obsesión de los “nacionalistas autónomos” por romper manifesaciones y actividades antifascistas o de izquierdas. Aunque esto en sí no constituye nada nuevo, son acciones fuertemente discutidas en el seno de los grupos asociados a los “nacionalistas autónomos”. El enfrentamiento deliberado con la policía durante las manifestaciones sí que es a todos los efectos algo nuevo. En los “nacionalistas autónomos” se da una organización calculada de la violencia: los ataques a las manifestaciones de izquierdas son a menudo planificados con antelación y los neonazis esperan durante horas a los adversarios políticos para atacarles.

Además de las manifestaciones, los “nacionalistas autónomos” son también amigos de la agitación y la propaganda. Los “nacionalistas autónomos” tratan de dejar su huella en la imagen de la ciudad. Ocupan así el espacio público y con la reivindicación de este envían asimismo una señal a los jóvenes: ¡Estamos aquí y somos fuertes!”. Los “nacionalistas autónomos” pegan sus carteles y pegatinas en los postes de las farolas y las cajas de los contadores de la luz, y pintan grafittis neonazis en las paredes. Los videos de sus acciones colgados en Internet les sirven para proyectar una imagen de activistas jóvenes, pero sobre todo de rebeldes heroicos, convirtiendo el poner una pegatina o lanzar hojas volantes al aire es una victoria.

Con el principio del “Hazlo-tú-mismo” los neonazis consiguen superar su capacidad de organización como partido y que cada grupo realice sus propios carteles, pegatinas y grafittis. Del mismo modo que los “nacionalistas autónomos” defienden el uso de ropa urbana, iconografía izquierdista y música alternativa, naturalmente se sirven de los nuevos medios de comunicación, como YouTube, para convocar sus manifestaciones, difundir música con contenidos racistas y antisemitas y comunicar su propia estética con vídeos de su Black Bloc acompañados de música. Esperan con ello tener un efecto positivo en grupos semejantes. Los vídeos de las acciones, con frecuencia montados y subrayados con música “dura”, no son sino una autoafirmación de las acciones y experiencias del movimiento, pero sólo despiertan interés en los márgenes de la extrema derecha.



Símbolos

Bandera roja y negra: Los nacionalistas autónomos emplean una alteración de los símbolos de Antifaschistische Aktion: mantienen la bandera roja y negra pero cambian el texto por el de “nacionalistas autónomos”. A veces mantienen la bandera roja, incluso sin ninguna alteración, pero con mayor frecuencia utilizan –algo también registrado históricamente- la bandera negra, la cual es, por consenso general, símbolo de los anarquistas. Por una regresión histótica ha pasado de ser símbolo de los “oprimidos”, “bandera de la necesidad” o “bandera que niega a otras banderas”, a sustituto de la bandera de la cruz gamada.



El pañuelo palestino: Con la ideología antisemita de fondo y la imagen de sí mismos “como luchadores por la libertad racial”, la extrema derecha toma partido –casi siguiendo el viejo adagio “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”- por el movimiento de liberación palestino. Llevar el “pañuelo palestino” constituye una expresión de esta solidaridad. Sin embargo, no va unida a una pérdida de odio racial.



Straight Edge: La ebriedad y la intoxicación ya no son apropiados para los nuevos nacionalistas. “Las drogas son para los pobres de espíritu y los perdedores”, aclaraba el cadete neonazi de Arnstad Patrick Wiedorn con otros jóvenes neonazis en abril de 2008 en el video portal de Internet “Media Pro Patria”. Construido a principios de los ochenta como movimiento Straight Edge como respuesta de los jóvenes a la cultura ostensiblemente autodestructiva de consumo de alcohol y drogas de la primera generación del punk, difundió la renuncia a las drogas, al alcohol y al tabaco, así como del sexo fuera de una relación estable para mantener una conciencia clara y un pensamiento libre de influencias.

En la actual escena hardcore la cultura Straight Edge sigue representando los mismos valores, que la extrema derecha solo trata de adoptar como instrumento para su demagogia. Los elementos característicos del Straight Edge son explícitamente utilizados para glorificar su movimiento. “Se trata de mantener en forma cuerpo y alma”, proclaman los neonazis. Sobre la renuncia a los “ligues de una noche” son aún más claros: “en vez de ver como el pueblo a través del aborto, la homosexualidad y la mezcla va tomando un nuevo rostro, contribuyes a nuestro futuro”. Este se convierte en el propósito principal en el movimiento una vez dotado de conciencia nacionalista.

También en diversos foros de internet se fabulan teorías abstrusas sobre los supuestos vínculos entre el consumo de drogas y “conspiraciones de estado sionistas”, con el objetivo de hacer esta renuncia atractiva e identificarla con el movimiento.



Cruz celta: La cruz celta sirve a la extrema derecha de todo el mundo como símbolo de la “hegemonía de la raza blanca” y tiene generalmente el significado de símbolo del Poder Blanco. El símbolo es utilizado en el movimiento neonazi en un sinfín de lugares y variantes. Frecuentemente se dibuja con un cero o la letra “o” y una cruz atravesada. Dado que actualmente la cruz celta es percibida por la opinión pública como un símbolo del Poder Blanco, una interpretación que no sea racista de este símbolo no es apenas posible en Alemania, a pesar del intento de las sectas religiosas profanas.



Good night left side: En los círculos de la música hardcore se inició la campaña “Good Night White Pride” (Buenas noches, orgullo blanco) para intentar en aquel entonces contrarrestar la influencia de los neonazis en la escena musical. Entre los neonazis es popular la transformación del logotipo de la campaña en “Good Night Left Side” (Buenas noches, izquierda). El eslogan antifascista “Hardcore is more than music” (El Hardcore es algo más que música) en su perversión neonazi se convierte en “Hatecore is more than music” (El Hatecore es algo más que música).

Traducción de Àngel Ferrero

http://reflexionrevuelta.wordpress.com/2011/07/22/antifaschistische-aktion-nacionalistas-autonomos-neonazis-en-transformacion/

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